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“Es una pelea de perros grandes”: José María Arrúa evitó tomar partido en la interna

Posadas. En medio de los debates internos que atraviesan al oficialismo misionero y las repercusiones generadas tras los encuentros políticos realizados en distintos puntos de la provincia, el ministro de Turismo de Misiones, José María Arrúa, se refirió al presente del espacio renovador, defendió la importancia del Encuentro Misionero y sostuvo que la principal preocupación de la ciudadanía está lejos de las discusiones partidarias.

El funcionario aseguró que la agenda cotidiana de los misioneros pasa por cuestiones vinculadas a la economía, el empleo y el desarrollo local, mientras que las tensiones políticas forman parte de una dinámica propia de la dirigencia. “Toda polémica es del círculo rojo. La gente común no me pregunta cómo está la relación entre dirigentes. Me pregunta si van a venir más turistas, qué podemos hacer para mejorar la actividad económica o cómo bajar la luz”, afirmó.

La gestión por encima de las disputas políticas

Arrúa consideró que existe una diferencia marcada entre las preocupaciones de la ciudadanía y las discusiones que suelen dominar el escenario político.

Según explicó, quienes tienen responsabilidades de gestión deben concentrarse en brindar respuestas concretas y generar oportunidades para las comunidades locales.

En ese sentido, remarcó que su trabajo diario está enfocado en fortalecer la actividad turística, atraer visitantes y generar movimiento económico en toda la provincia. “Hoy mi 95% del enfoque está puesto en generar actividades para que venga más gente a Misiones, para que el turista compre en la farmacia, vaya a la heladería o consuma en los comercios. Eso es lo que espera la gente de quienes estamos en funciones”, señaló.

El respaldo a Fernando Meza y la construcción política en Posadas

Consultado sobre su participación en espacios políticos vinculados al oficialismo provincial, Arrúa confirmó que acompaña al presidente del Concejo Deliberante de Posadas, Fernando Meza, a quien definió como un amigo y dirigente con experiencia de gestión.

El ministro explicó que trabaja junto a su equipo colaborando en el proceso de construcción de propuestas para la capital provincial. “Lo estamos acompañando a Fernando porque nos parece interesante la visión que tiene para Posadas. Ya cuenta con experiencia de gestión y creemos que tiene mucho para aportar”, expresó.

La relación con los intendentes y el fortalecimiento del turismo municipal

Uno de los puntos destacados de la entrevista fue el análisis sobre la relación entre el Gobierno provincial y los intendentes.

Arrúa recordó que la creación del Consejo Provincial de Turismo (Coprotur) permitió consolidar una herramienta clave para la articulación entre municipios y provincia.

Según detalló, cuando comenzaron las reuniones del organismo apenas existían entre ocho y nueve áreas municipales dedicadas al turismo. Actualmente, más de cincuenta municipios cuentan con directores de turismo, reflejando un crecimiento significativo de la actividad. “Siempre mantuvimos una muy buena relación con los intendentes. Hoy tenemos más de 50 directores de turismo en la provincia y eso demuestra el crecimiento que tuvo la actividad en los municipios”, destacó.

José María Arrúa se refirió a las tensiones internas del oficialismo, destacó el trabajo conjunto con los intendentes y reivindicó el misionerismo como eje de construcción política.

Montecarlo y una reunión enfocada en resolver problemas concretos

Respecto al encuentro realizado en Montecarlo, Arrúa consideró que fue una experiencia positiva porque estuvo orientada a la gestión y no a las discusiones políticas.

El funcionario relató que durante la reunión surgieron situaciones que podrían haberse solucionado incluso mediante una simple comunicación entre funcionarios, evidenciando la importancia de generar espacios de encuentro institucional.

Además, reconoció que algunos intendentes todavía no conocían personalmente a varios ministros provinciales, una situación que, a su entender, demuestra la necesidad de profundizar el contacto directo entre los distintos niveles del Estado. “Fue una reunión para hablar de gestión, de los problemas que realmente le interesan a la gente. Muchas cuestiones se resolvieron simplemente sentándonos a conversar”, sostuvo.

Encuentro Misionero y el futuro de la Renovación

Al ser consultado sobre su pertenencia al espacio Encuentro Misionero, Arrúa explicó que se considera parte natural de ese proceso político debido a su trayectoria dentro del Frente Renovador. “Yo vengo del espacio renovador y creo que el espacio renovador se transformó en el Encuentro Misionero”, afirmó.

No obstante, aclaró que su participación no está vinculada a estructuras formales ni a convocatorias permanentes, aunque aseguró que acompañará cada vez que sea convocado.

Para el ministro, las diferencias internas son parte inevitable de cualquier espacio político con responsabilidades de gobierno. “El poder es fricción. Pasa en todos lados. Lo que ocurre ahora es que las redes sociales y los medios hacen más visibles esas diferencias”, analizó.

“Los trapos se lavan adentro”

Uno de los conceptos más contundentes de la entrevista estuvo relacionado con la exposición pública de las diferencias políticas.

Arrúa consideró que existen discusiones que deben resolverse dentro de los espacios partidarios y no trasladarse permanentemente a la esfera mediática. “Siempre digo que los trapos se lavan adentro. Hay charlas que son de vestuario y hay charlas que no son de vestuario”, manifestó.

La frase apareció en el contexto de los cruces que surgieron entre distintos referentes políticos tras declaraciones públicas y debates internos que tomaron estado mediático.

Neo versus viejos meados: la postura de Arrúa

Otro de los temas abordados fue la discusión instalada en algunos sectores políticos sobre la confrontación entre dirigentes considerados “nuevos” y aquellos identificados con una mayor trayectoria.

Frente a esa dicotomía, Arrúa rechazó tomar partido. “No tiene sentido abonar esa idea”, respondió.

Para el ministro, el objetivo debe ser construir consensos y fortalecer el espacio político antes que profundizar divisiones.

Utilizando una metáfora que le compartió recientemente un intendente, explicó que las grandes disputas terminan perjudicando a quienes quedan en el medio. “Era una pelea de perros grandes. Y cuando se meten los perros chicos son los que terminan ligando”, comentó.

El misionerismo como identidad política

Más allá de las diferencias coyunturales, Arrúa reivindicó el concepto de misionerismo como eje central de la construcción política provincial.

El funcionario sostuvo que la provincia recuperó símbolos históricos vinculados a la identidad local, mencionando especialmente la figura de Andrés Guacurarí y los valores que representan las raíces misioneras. “Quiero que el misionerismo se fortalezca como concepto. Me parece que volvimos a esas raíces de Andresito y de la bandera de Misiones. Eso está muy bueno”, afirmó.

Asimismo, reconoció que algunas estrategias políticas del pasado no siempre fueron sencillas de interpretar, aunque consideró que cada etapa responde a contextos determinados.

Apoyo a Hugo Passalacqua y fortalecimiento institucional

Finalmente, Arrúa remarcó que el principal desafío actual es fortalecer la gestión provincial y consolidar el liderazgo del gobernador.

Hugo Passalacqua “Hay que trabajar para fortalecer la gestión, fortalecer a Hugo y fortalecer el espacio político”, concluyó.

De esta manera, el ministro de Turismo dejó en claro que, más allá de las tensiones internas y los debates que atraviesan al oficialismo misionero, su prioridad continúa siendo la gestión, el desarrollo turístico y la generación de oportunidades económicas para los misioneros.