España aprobó la Ley Jane Goodall y prohibió la experimentación con grandes simios

España dio un nuevo paso en materia de protección animal con la aprobación de la denominada Ley Jane Goodall, una normativa que prohíbe la experimentación científica con grandes simios y restringe su utilización en espectáculos comerciales.

La legislación alcanza a chimpancés, gorilas, orangutanes y bonobos, considerados las especies más cercanas al ser humano desde el punto de vista evolutivo. La medida reconoce sus capacidades cognitivas, emocionales y sociales, y establece un régimen de protección especial basado en criterios científicos y éticos.

Restricciones a la experimentación y al uso comercial

La nueva normativa impide cualquier tipo de experimentación científica con grandes simios, incluso en investigaciones médicas o cosméticas. También prohíbe su participación en actividades comerciales vinculadas al entretenimiento, como espectáculos, producciones audiovisuales o campañas publicitarias.

Además, la ley contempla sanciones para aquellas prácticas consideradas degradantes o que vulneren la integridad y el bienestar de estos animales.

El avance legislativo responde a una discusión creciente a nivel internacional sobre el trato hacia especies con elevados niveles de inteligencia, capacidad de aprendizaje y vínculos sociales complejos.

 

Traslado a santuarios especializados

Otro de los puntos centrales de la ley establece el traslado progresivo de los grandes simios que actualmente permanecen en cautiverio en condiciones de explotación hacia santuarios especializados.

Estos espacios están orientados a recrear ambientes más cercanos a su hábitat natural y permitir que los animales vivan en grupos sociales estables, con mayores condiciones de bienestar y sin exposición a actividades comerciales.

La normativa busca garantizar una transición gradual para los ejemplares que ya se encuentran en territorio español, con el objetivo de mejorar sus condiciones de vida y reducir situaciones de estrés derivadas del cautiverio y la exhibición.

España se suma a una tendencia internacional

Con esta decisión, España se incorpora al grupo de países que avanzaron en regulaciones más estrictas en materia de bienestar animal y protección de primates.

La Unión Europea ya mantiene fuertes restricciones sobre el uso de grandes simios en investigaciones, mientras que Estados Unidos prohibió la experimentación médica con chimpancés a través de los Institutos Nacionales de Salud.

En la misma línea, Reino UnidoNueva ZelandaAustria y Países Bajos cuentan desde hace años con normativas estrictas sobre protección animal.

En América, Brasil y Colombia avanzaron con la prohibición de pruebas cosméticas en animales, mientras que Canadá amplió las restricciones al cautiverio de grandes simios y elefantes utilizados con fines de entretenimiento.

Ciencia, ética y bienestar animal

La aprobación de la Ley Jane Goodall también impulsa el desarrollo de métodos alternativos de investigación que no requieran el uso de animales, entre ellos modelos computacionales, organoides y estudios in vitro.

El nombre de la ley homenajea a Jane Goodall, reconocida mundialmente por sus investigaciones sobre chimpancés y por su trabajo en defensa de la conservación y el bienestar animal.

La normativa marca un nuevo avance en el debate global sobre los derechos de los animales y el vínculo entre desarrollo científico, ética y conservación.