El Gobierno de España aprobó una regularización extraordinaria que permitirá otorgar permisos de residencia y trabajo a alrededor de 500.000 migrantes que ya se encuentran en el país. La iniciativa fue presentada por el presidente Pedro Sánchez como una decisión orientada a reconocer una realidad social consolidada.
Según explicó el mandatario, se trata de personas que ya forman parte de la vida cotidiana y económica, y que contribuyen al desarrollo del país.
Requisitos y proceso de inscripción
Para acceder a la regularización, los solicitantes deberán acreditar que residen en España desde antes del 1 de enero de este año, haber permanecido al menos cinco meses de forma ininterrumpida y no contar con antecedentes penales, entre otras condiciones.
El proceso se iniciará el 16 de abril, cuando los interesados podrán realizar la solicitud de manera online y pedir turnos para la atención presencial. Las gestiones en oficinas comenzarán a partir del 20 de abril.
Las autoridades prevén habilitar dependencias en todo el territorio, incluyendo oficinas de Seguridad Social y correo, para facilitar la recepción de solicitudes hasta el 30 de junio.
Apoyos y cuestionamientos
La medida fue impulsada por organizaciones sociales y cuenta con el respaldo de sectores empresariales y de la Iglesia Católica, que ven en la regularización una herramienta para integrar a trabajadores que ya participan en la economía.
Sin embargo, también generó rechazo por parte de sectores de la oposición, que cuestionan el impacto que podría tener en la política migratoria y en la gestión de recursos públicos.
Plazos y objetivos
El Gobierno español anticipó que buscará resolver todas las solicitudes en un plazo aproximado de dos meses y medio, en un proceso que apunta a ordenar la situación administrativa de cientos de miles de personas.
La iniciativa se inscribe en un contexto de debate europeo sobre migración, donde distintos países analizan alternativas para regularizar y gestionar flujos migratorios en un escenario cada vez más complejo.
