La nota en cuestión denuncia que un cliente pagó con tarjeta un celular de una marca reconocida, y al llegarle el producto a su domicilio en Argentina, resultó ser un modelo diferente. Situaciones como estas, si bien lamentables, no representan a todos los comercios de la región, y mucho menos a las ciudades vecinas, donde la mayoría de los negocios opera dentro del marco legal y con responsabilidad.
Comprar barato sin verificar: el riesgo de caer en publicidad engañosa
La desesperación por encontrar precios bajos y la presión del bombardeo publicitario en redes sociales llevan a muchos consumidores a realizar compras apresuradas, sin verificar procedencia, condiciones de venta o respaldo comercial. Esto facilita las estafas y refuerza estereotipos negativos sobre la región.
En este sentido, las autoridades de Ciudad del Este han implementado campañas de concientización sobre fraudes y recomiendan a los compradores realizar sus denuncias en el lugar donde ocurrió el hecho, con la documentación correspondiente. Comprar sin verificar, sin ticket ni respaldo legal, expone al consumidor y limita sus posibilidades de reclamo.
El mito de la «triple frontera peligrosa»
Es importante subrayar que las denuncias no fueron realizadas en Iguazú ni en Foz do Iguaçu, sino en Encarnación (Paraguay) y luego derivadas a Posadas (Misiones), en un intento por recuperar el dinero. El uso del concepto de “triple frontera” como sinónimo de ilegalidad o delito no solo es erróneo, sino que contribuye a estigmatizar injustamente a comunidades trabajadoras y destinos turísticos de relevancia internacional.
En lugar de generar miedo o desinformar, aporte precisión, contexto y datos concretos. Porque hablar de estafas en la triple frontera, sin diferenciar las jurisdicciones ni los hechos, es caer en el sensacionalismo y dañar la reputación de toda una región.
Fuente: La Voz de Cataratas
