Posadas. La tranquilidad de un barrio de trabajadores de la Capital Provincial quedó alterada por una situación que, según los vecinos, venía acumulándose desde hace tiempo. Eduardo León, vecino de la Parcela 32-33, relató en diálogo con Radio Up el reclamo de la comunidad contra un presunto kiosco narco que, aseguran, afecta la seguridad del lugar desde hace meses.
“Era un barrio tranquilo, gente trabajadora que se levanta a las 5 de la mañana. Todos vivimos con el riesgo de dejar la casa, de dejar a la familia”, expresó León al describir el clima que atraviesan los habitantes del sector.
Según explicó, la presencia de personas vinculadas al consumo y venta de estupefacientes fue modificando la dinámica del barrio. Lo que inicialmente ocurría durante el día, afirmó, pasó a extenderse durante toda la jornada: “Ahora últimamente ya estaban día y noche”.
Una agresión con un machete desató la reacción vecinal
El punto de quiebre ocurrió durante la tarde del domingo, cuando un vecino habría sido atacado con un machete en la cara frente al lugar señalado por los habitantes como un punto de venta de drogas. “Un vecino que vive enfrente al kiosco fue a ese lugar y la gente que vende estupefaciente le propinó un machetazo en la cara”, relató León.
El hecho generó la reacción de numerosos vecinos, que protagonizaron una protesta barrial para exigir respuestas. “Llegó a un punto de intolerancia. Estamos rehenes, presos de esta gente. Fue una circunstancia que motivó que nos alzáramos porque ya estábamos hartos”, sostuvo.
Denuncian demora de la ambulancia y la Policía
El vecino aseguró que la respuesta ante la emergencia demoró más de lo esperado. Según relató, llamó al servicio de emergencias y luego al 911, pero la asistencia tardó en llegar. “La ambulancia jamás llegó. Vino la policía de intervención rápida una hora y media, dos horas después”, afirmó.
León sostuvo que comprende las dificultades operativas de las fuerzas de seguridad, pero consideró que la situación requería una intervención inmediata. “Nos sentimos desprotegidos”, expresó.
Reclamo por las denuncias: “Si no hay denuncia, no hay hecho”
El vecino también cuestionó la atención recibida en la comisaría, donde varios habitantes se presentaron para formalizar denuncias policiales.
“Yo soy abogado y entiendo el trámite de los detenidos, pero la prioridad eran las denuncias, porque si no hay denuncia no hay un hecho y parece que no pasó nada”, explicó.
Según indicó, hasta el momento los vecinos todavía no recibieron copias de las denuncias realizadas.

Una casa señalada por vecinos y pedidos de intervención
Durante la entrevista, León se refirió a una vivienda ubicada en el barrio, identificada por los vecinos como el lugar donde funcionaría el presunto kiosco narco.
Aclaró que los manifestantes no ingresaron a la propiedad, pero que la tensión aumentó ante la demora policial y las provocaciones que, según dijo, recibían desde el interior. “La gente de adentro se burlaba y los vecinos reaccionaron como reaccionaría cualquiera cuando siente que le toman el barrio”, afirmó.
“La actividad ocurre todo el día y toda la noche”
Consultado sobre la modalidad del supuesto punto de venta, León sostuvo que el movimiento sería permanente.“Es todo el día y toda la noche. Esta gente comete hechos ilícitos robando en el vecindario, entran a las casas y después salen a vender”, denunció.
También mencionó la cercanía con la Terminal de Posadas y señaló la presencia de personas que concurrirían al lugar. “Lo más triste es que hay chicos de 9 o 10 años que se sientan en nuestras veredas a mirar si pueden comprar”, manifestó.
Vecinos aseguran que no tienen miedo y piden respuestas
Ante la consulta sobre posibles represalias, León afirmó que los vecinos decidieron avanzar igualmente. “Miedo no. Bajo ningún punto de vista. Alguien tiene que levantar la voz”, sostuvo.
Además, aseguró que continuarán reclamando soluciones porque consideran que la situación representa un riesgo para todo el barrio.
Allanamientos y cuestionamientos al funcionamiento del lugar
León mencionó que hubo allanamientos policiales y procedimientos de Gendarmería, aunque cuestionó los resultados.
“Hubo allanamientos, encontraron cosas robadas, pero nosotros sabemos que mientras allanan por una puerta, la mercadería sale por atrás”, afirmó.
Aunque aclaró que confía en las instituciones, pidió respuestas concretas. “Quiero creer en la Justicia y en la Policía, porque si no estamos en el horno”, expresó.
Pedido al propietario y preocupación por menores
El vecino indicó que el propietario de la vivienda habría manifestado su intención de colaborar y hasta demoler la casa para realizar otro emprendimiento. “Quedamos a la espera de que cumpla su palabra”, señaló.
También pidió intervención de organismos de protección por la presencia de menores. “Hay chicas y un bebé de seis meses. Es un tema que hay que tomar en serio”, sostuvo.
“Queremos que las autoridades tomen las determinaciones que correspondan”
Al finalizar la entrevista, Eduardo León remarcó que el objetivo de los vecinos es recuperar la tranquilidad del barrio. “Mientras esto se viralice y se conozca, a lo mejor las autoridades toman las determinaciones que tengan que tomar. Somos crédulos de la Justicia y de la Policía y esperamos respuestas”, concluyó.
La situación de la Parcela 32-33 vuelve a poner en agenda el debate sobre la presencia de puntos de venta de drogas, la violencia barrial y la necesidad de respuestas rápidas ante situaciones de vulnerabilidad social en Posadas.
RUP
