Este lunes serán juzgados el exdiputado Germán Kiczka y su hermano por distribución y tenencia de Mas

Después de más de 12 meses de investigación, el caso por tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil (Masi) que tiene como principales acusados ​​al ex diputado provincial Germán Kiczka, y a su hermano mayor Sebastián, está pronto a definirse en un juicio oral en el Palacio de Justicia de la ciudad de Posadas. El debate que comenzará el lunes 31 y se espera que culmine el 16 de abril -únicos dos días abiertos al público- tiene previsto que 67 testigos declaren sobre los sucesos que rodean a los hermanos oriundos de Apóstoles.

Las acusaciones estarán a cargo de los fiscales Martín Rau y Vladimir Glinka. Pero será el tribunal, presidido por Gustavo Arnaldo Bernie y acompañado por los vocales Viviana Cukla y César Antonio Yaya, el que determinará las culpabilidades de los apostoleños, que permanecen detenidos desde multas de agosto del año pasado.

Entre las particularidades del juicio se destaca la magnitud del material probatorio -compuesto en su mayoría por evidencia digital- y por tratarse del primer juicio oral público para condenar una causa por tenencia y distribución de archivos Masi

Atendiendo a la complejidad de las pruebas, la fiscalía intentará en quince días exponer de forma clara los hechos acusatorios contra los hermanos -incluyendo pruebas de una denuncia por abuso sexual simple que recae sobre Sebastián Kiczka-. Mientras, desde la defensa se buscará refutar las pruebas y desligar responsabilidades..

Desde el lado de los acusados, el exlegislador será defendido por Gonzalo De Paula, mientras que el hermano mayor, Sebastián, será representado por Eduardo Paredes.

Chats comprometidos

En las pericias hechas en diferentes equipos electrónicos se encontraron al menos 600 archivos Masi en una carpeta a nombre de “Germán”. Esto motivó a su investigación y posterior detención. Al respecto, la fiscal Daniela Dupuy, de la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas (Ufedyci) alertó que entre el material hallado en la investigación aparecen “bebés, niños y niñas siendo abusados ​​por un adulto” y que “es lo que intercambiaban estos usuarios entre sí”.

Incluso en un allanamiento en la casa de los suegros del exdiputado se encontró una conversación entre él y su pareja. Allí se advierte el dato de que posiblemente podría haber escondido más dispositivos con Masi en la casa de sus sueños. «Lo único que te voy a pedir es que la libreta que está en la casa, la marrón, hay que deshacerse. Puede haber material viejo, no sea cosa que un día caigan a casa o algo», dice en una de las conversaciones que mantiene la esposa con Germán.

Siguiendo ese diálogo, la pareja volvió a insistir en la decisión de deshacerse de una computadora. «Qué sabía si Noelia no contó que hay una computadora en el piso de casa. Pueden investigar y esa computadora está muy a la vista y el aparato ese que tiene las fotos también», apuntó la mujer.

Lo siguiente fue el dato clave que motivó al allanamiento: «Vamos a meter en una bolsa y llevamos a lo de mi mamá. Estoy ordenando un poco acá». Si bien estos mensajes también involucran a la pareja del exdiputado en la red de distribución de Masi, la Justicia no ordenó su detención.

En esa línea, la mujer continuó: “Rompela o la llevamos a lo de Clarita o no sé”. A lo que el exlegislador respondió: «ok china pero yo tengo fueros… no pueden entrar a mi casa de ninguna forma, no hay juez que pueda. Pero si te deja más tranquila, la tiro. A mí no me pueden investigar».

Carga por abuso sexual

Particularmente la defensa de Sebastián, a cargo de Eduardo Paredes, anticipó que parte de su estrategia será mitigar las posibles condenas contra su cliente. Esto respaldándose principalmente en las pericias psicológicas que apuntan -según alega el defensor- que el hermano del diputado tendría una “compulsión o adicción” hacia los menores de edad. Por lo que buscaría evitar una pena y que se le dictará un tratamiento psicológico.

Respecto del abogado del ex diputado, Gonzalo De Paula, no hay anticipos sobre sus estrategias defensivas, aunque un indicio de la postura que podría sostener en el debate se reveló en diciembre pasado, cuando el letrado renunció a la defensa de Sebastián.

Cabe recordar que desde que los apostoleños fueron detenidos, De Paula asumió la representación de ambos, pero, con la trascendencia de la denuncia por violación, el abogado se desligó de representar al hermano del ex legislador.

Investigación por Masi

En base a la reconstrucción de los sucesos hechos por El Territorio, se sabe que la causa surgió en enero del 2024, a raíz de una alerta internacional emitida por la Coalición de Rescate Infantil y de International Center of Missing Children. Entonces se detectaron redes de filtración de material Masi en distintos países, entre ellos, en Argentina.

A partir de allí, la Justicia realizó un operativo en el domicilio del padre y hermano de Germán Kiczka en la ciudad de Apóstoles, sospechando que formaban parte de esta red. Se secuestraron decenas de celulares, notebooks y juguetes sexuales, mientras que en el local Pizza Leo Club se encontraron 603 archivos multimedia con contenido de explotación sexual de menores que comprometían también a Germán.

Las pericias arrojaron detalles violentos y explícitos que implican abuso sexual de menores de edad. Por estos aberrantes hechos, la Justicia ordenó la detención de los hermanos y se procedió al desafuero del legislador.

Estrategias acusatorias

Parte de la complejidad del caso Kiczka remite al extenso material e información recabada en un expediente que, según precisó el fiscal Vladimir Glinka, quien acompañará al fiscal Martín Rau, supera las 93.000 páginas. En la previa al juicio, la parte acusatoria sostuvo que “tenemos todo y estamos bien documentado y resguardado, sobre todo la evidencia digital”.

En ese mar de datos y folios, reconoció en una nota con Radio Up que el desafío “está en dar con el extracto adecuado para que los jueces entiendan cómo vemos nosotros lo que pasó y no tanto el material crudo en sí”.

En esa línea, anticipó uno de los hilos que seguirá la acusación para demostrar la responsabilidad de los hermanos imputados. “No podemos decir que un dispositivo por estar cerca de alguien le pertenece” aclaró al referirse a la incautación hecha en 2024 de los dispositivos de los Kiczka. Sin embargo, “hay una secuencia de medios probatorios concatenados que nos dan la certeza suficiente como para efectuar eventualmente una imputación”.

Entre las pruebas a presentar, se encuentran -entre otros documentos- informes socioambientales, material digital y rastreo de movimientos en los perfiles de los acusados ​​así como en los dispositivos que estaban en su poder. En base a los peritajes hechos, el cargo que enfrentan los hermanos apostoleños es el de tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil (Masi). Mientras que a Sebastián, el mayor del par, se le suma una causa por abuso sexual simple en detrimento de una adolescente de 16 años al momento del hecho.

No ajeno al contexto político que rodea a este juicio que, por su magnitud, marcará un precedente en la historia judicial misionera, Glinka sostuvo que “estamos para acusar hechos y esos hechos hay que probarlos, y hacer que los jueces nos crean”. En esa línea, se apartó de la mirada política: “Entiendo el impacto del caso porque era exdiputado, pero eso no forma parte de la acusación”.

¿Políticos como testigos?

Glinka reafirmó que “hay 67 testigos admitidos” en la causa”. Explicó que la masividad de los testigos presentados para participar en las diferentes instancias del debate oral se debe a una estrategia acusatoria para “no dejar espacio a la duda”.

“Al ser tan delicado el manejo de información y haber tanta información, hay muchos eslabones, y nosotros tenemos testigos en cada eslabón (…) Preparamos varias estrategias: según cómo resulten esas estrategias, iremos desistiendo o no de los testigos que están, pero hay que estar precavidos”, adelantó.

Una de las incógnitas que se disparó en la última semana previa al inicio del juicio tuvo que ver con la participación en el debate de políticos que tuvieron una estrecha relación política y amistosa-. Al respecto, el fiscal aclaró que hasta el momento los legisladores que fueron vistos junto a Kiczka no están citados a declarar, porque desde la defensa del caso se presentó una objeción a ese pedido, por lo que la admisión y real participación al debate de legisladores se conocerá recién en el inicio del juicio, este lunes.

Por su condición de diputado, el apostoleño puede presentar su declaración por escrito y no asistir básicamente al Palacio de Justicia.

En esa línea, el fiscal deslizó una crítica a su posible ausencia: «Él como diputado responde a la sociedad, nosotros como fiscales también. El dilema está en qué hará: si responderá a lo que le demanda la sociedad de dar explicaciones o si se escudará en sus privilegios de diputado. Pero esto lo sabremos una vez citado».

Cuestionamientos a la defensa

Al ser consultado sobre la existencia de una carta que se presume fue escrita y firmada por Sebastián Kiczka y presentada al juez de instrucción Cuatro de Apóstoles, Miguel Angel Faría, en la que supone tener “compulsión” por los menores de edad, el fiscal señaló que “es parte de una estrategia de la defensa”. Por lo que, explicó, será en el juicio que se revisará la veracidad de ese escrito y su posible impacto en el veredicto final.

“No sabemos en qué circunstancias se escribió ni quién lo hizo, o si estaba bajo efectos de sustancias o si fue amenazado por alguien”, advirtió Glinka. Al tiempo que cuestionó: «La defensa está haciendo algo que, si fuera al revés, la objetaría con millas de artículos. El documento está pero el valor se resolverá en el juicio».

Si bien la extensión del debate estará sujeta a cómo se desarrollarán las audiencias y la asistencia de los testigos llamados, el fiscal precisó que “las sentencias estarán necesariamente el mismo día de los alegatos”. Fecha que está marcada, provisoriamente, para el 16 de abril.

En ese sentido, reiteró que la llegada de la sentencia se espera sea inmediata al final del debate. “No se puede suspender el juicio: queremos que los jueces resuelvan viendo lo que está pasando”, señaló, aclarando -a su vez- que el veredicto “se puede adelantar en caso de que faltan testigos, pero eso se comunicará en una parte diaria hecho por el Poder Judicial”.

El fiscal se mantuvo a raya al manifestar sus expectativas. Con dos semanas de audiencias por delante, Glinka se mostró satisfecho con el trabajo hecho junto a su par Martín Rau. «Tenemos todo. Nada se hizo a las apuradas, y estamos muy comprometidos con esto», aseguró.

Fuente: El Territorio