El Senado debatirá este viernes el Presupuesto 2026, elaborado por el gobierno de Javier Milei, en una sesión clave en la que el oficialismo cuenta con los votos para su aprobación en general, aunque persiste la incógnita sobre si se mantendrá la derogación del 6% de financiamiento docente para la educación.
Este viernes, el Senado de la Nación Argentina tratará el Presupuesto 2026, el primer proyecto presupuestario del gobierno del presidente Javier Milei, que el oficialismo busca convertir en ley con el respaldo de una amplia mayoría. La principal duda en la previa pasa por si el texto definitivo sostendrá la derogación del 6% de financiamiento docente destinado a la educación.
El Gobierno tiene asegurada la sanción en general del Presupuesto gracias al apoyo de La Libertad Avanza, la Unión Cívica Radical, el PRO, bloques provinciales y cuatro senadores peronistas. En contrapartida, la mayoría del bloque justicialista anticipó su rechazo al proyecto.
El Presupuesto 2026 plantea como ejes centrales un crecimiento de la economía del 5% del Producto Bruto Interno (PBI), un superávit fiscal del 1,5% del PBI y una fuerte orientación del gasto hacia el área social, ya que el 85% de los recursos se destinarán a ese rubro.
En materia macroeconómica, el texto prevé una inflación anual del 10,4% y una inflación interanual del 14% para 2026. También estima que se mantendrá el sistema de bandas cambiarias, con un tipo de cambio más alto que el proyectado inicialmente en el Presupuesto 2025, pasando de un dólar estimado en 1.423 pesos a diciembre de 2026.
En cuanto a las cuentas públicas, el proyecto fija recursos por 148,2 billones de pesos y un gasto total de 148 billones, lo que permitiría alcanzar un superávit primario estimado en 2,7 billones de pesos. Además, se establece que el Tesoro Nacional no podrá financiarse mediante el Banco Central.
El detalle del gasto muestra que 65,7 billones de pesos estarán destinados al pago de jubilaciones, mientras que a las Universidades Nacionales se les asignarán 4,8 billones de pesos. En conjunto, el esquema ratifica que el 85% de los recursos presupuestados se orientarán a gastos sociales.
Las proyecciones de actividad económica incluidas en el Presupuesto indican que el consumo privado crecerá un 4,9%, el consumo público aumentará un 4,5% y las inversiones se incrementarán un 9,4%. En el frente externo, se estima un aumento de las exportaciones del 10,6% y un crecimiento de las importaciones del 11,1%.
