La carrera de Contador Público de la Universidad Gastón Dachary atraviesa una etapa de consolidación y crecimiento, con una fuerte inserción en la comunidad y una mirada puesta en los nuevos desafíos que plantea el ejercicio profesional.
Así lo destacó Gustavo Garnica, coordinador de la carrera en la sede Eldorado, durante una entrevista en Multimedios Génesis, donde repasó la evolución de la propuesta académica, el perfil de los estudiantes y las herramientas que hoy demanda la profesión.
Uno de los ejes centrales de la charla fue la necesidad de que la formación universitaria vaya más allá de lo estrictamente académico. Remarcó que la universidad debe mantener un vínculo permanente con la sociedad a través de la docencia, la investigación y la extensión. En ese marco, la carrera desarrolla actividades en escuelas secundarias vinculadas con finanzas personales, emprendimientos y educación económica.
También destacó que los estudiantes actuales demandan conocimientos relacionados con software, nuevas tecnologías e inteligencia artificial. En este sentido, sostuvo que la IA puede ser una herramienta útil para el contador, aunque no reemplaza el análisis profesional ni la responsabilidad que implica tomar decisiones sobre situaciones particulares.
“La inteligencia artificial puede ayudar, pero todavía tiene muchos errores”, explicó Garnica, quien planteó que el futuro de la profesión estará cada vez más vinculado a la capacidad de analizar información y comprender la realidad particular de cada cliente.
Una profesión con múltiples posibilidades
Frente a quienes todavía consideran que estudiar Contador Público conduce únicamente a tener un estudio propio, el coordinador enumeró diferentes caminos profesionales: trabajar de manera independiente, desempeñarse en empresas, incorporarse al Estado, desarrollarse en la docencia o utilizar los conocimientos adquiridos para fortalecer un emprendimiento propio.
En ese sentido, resaltó especialmente el valor de estudiar en una sede donde conviven estudiantes de distintas carreras. La posibilidad de relacionarse con futuros abogados, nutricionistas y otros profesionales permite generar contactos que pueden transformarse, con el tiempo, en socios, clientes o colegas.
También subrayó que la construcción profesional comienza mucho antes de recibir el título. “La marca la desarrollás cuando empezás a estudiar”, sostuvo, al remarcar la importancia de construir vínculos, demostrar capacidades y generar una identidad profesional desde los primeros años de la carrera.
Una carrera que responde a una realidad económica compleja
La particular realidad económica, tributaria y financiera argentina también representa un desafío permanente para quienes ejercen la profesión. Según explicó, la cantidad de impuestos, tasas y contribuciones, sumada a los cambios constantes de normas, inflación, tipos de cambio y regulaciones laborales, genera una demanda permanente de profesionales capacitados.
Entre las áreas que identificó con mayores oportunidades se encuentra el comercio internacional, especialmente en cuestiones vinculadas con exportaciones, importaciones, cobros, pagos y aspectos impositivos.
En este escenario, el rol del contador ya no consiste solamente en “hacer números”, sino en brindar información confiable para que cada persona o empresa pueda tomar mejores decisiones.
Después de doce años de trayectoria en la carrera, Garnica valoró además el crecimiento de los graduados de la sede Eldorado y su inserción laboral tanto en estudios contables como en empresas y organismos públicos.
La entrevista dejó así una mirada sobre una profesión que, lejos de perder vigencia, enfrenta nuevos desafíos y se transforma junto con la tecnología y la economía. La clave está en mantener una sólida formación de base, sumar herramientas actuales y, fundamentalmente, desarrollar la capacidad de análisis que distingue al profesional.
Multimedios Génesis
