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Estudio argentino revela el riesgo oculto de enfermedades cardiovasculares en mujeres

Un estudio argentino reveló que muchas mujeres consideradas de bajo riesgo cardiovascular presentan signos tempranos de daño vascular. La investigación sugiere utilizar la medición de la velocidad de onda de pulso carotídeo-femoral para mejorar la detección temprana y recalibrar los modelos de diagnóstico tradicionales.

La salud cardiovascular de las mujeres continúa siendo un tema subestimado en la medicina actual, a pesar de ser la principal causa de muerte femenina a nivel mundial. Un estudio reciente realizado en Argentina, publicado en la revista American Journal of Preventive Cardiology, ha arrojado luz sobre una preocupante tendencia: muchas mujeres consideradas de bajo riesgo pueden presentar signos tempranos de daño vascular, lo que subraya la necesidad de reevaluar los modelos tradicionales de diagnóstico.

La investigación, liderada por la doctora Albertina Ghelfi de la Unidad de Hipertensión Arterial y Riesgo Cardiovascular del Hospital Escuela Eva Perón, ha propuesto una nueva manera de identificar el riesgo mediante la medición de la velocidad de onda de pulso carotídeo-femoral (VOP-cf). Este método, no invasivo, evalúa la rigidez de las arterias, un indicador que podría mejorar la detección temprana de enfermedades cardiovasculares en mujeres jóvenes. Según explicó Ghelfi, «los modelos tradicionales no contemplan ciertos factores específicos del sexo, lo que lleva a subestimar el riesgo real».

Factores específicos y su impacto en la salud femenina

El estudio destaca que ciertos factores, conocidos como «potenciadores de riesgo cardiovascular», son frecuentemente ignorados en los diagnósticos. Estos incluyen preeclampsia, menopausia temprana, enfermedades autoinmunes, y antecedentes de tratamientos oncológicos. «Estos potenciadores intensifican el riesgo en las mujeres, quienes suelen ser clasificadas erróneamente como de bajo riesgo», afirmó Ghelfi.

Desarrollado entre 2022 y 2024 en cuatro centros de salud en Argentina, el estudio incluyó a mujeres de entre 18 y 59 años sin factores tradicionales de riesgo cardiovascular. Divididas en dos grupos, las participantes fueron sometidas a mediciones de presión arterial y análisis bioquímicos, así como al cálculo de la VOP-cf. Los hallazgos revelaron que aquellas con al menos un potenciador de riesgo presentaron una mayor prevalencia de rigidez arterial, incluso con presión arterial normal.

Los investigadores sugieren que la medición de la VOP-cf (velocidad de onda de pulso carótido-femoral) podría convertirse en una herramienta fundamental para identificar daño vascular precoz. «Es necesario replantear los modelos actuales de evaluación del riesgo para captar de forma más precisa la vulnerabilidad cardiovascular en mujeres jóvenes o asintomáticas», señaló Ghelfi. Esto podría facilitar intervenciones tempranas y personalizadas, reduciendo el riesgo a largo plazo.

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Consecuencias de un diagnóstico tardío

A nivel mundial, las enfermedades cardiovasculares representan el 30% de las muertes femeninas cada año. Esta cifra es superior a las muertes por cáncer, lo que resalta la gravedad del problema. Sin embargo, la falta de conciencia y la persistencia de conceptos erróneos contribuyen a diagnósticos tardíos. «Las mujeres suelen consultar más tarde debido a cargas familiares y laborales, lo que agrava su situación», mencionó Ghelfi.

El doctor Nicolás Renna, presidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión y coautor del estudio, enfatizó la necesidad de cambiar la perspectiva sobre la salud cardiovascular femenina. «De las 174 mujeres evaluadas con potenciadores de riesgo, más de 140 estaban en edad fértil y presentaron rigidez vascular, a pesar de ser clasificadas como de bajo riesgo», declaró Renna. Este descubrimiento es crucial para redefinir las estrategias de prevención.

Los expertos sugieren que mujeres con antecedentes de enfermedades autoinmunes, problemas durante el embarazo o depresión deberían acceder a evaluaciones cardiovasculares más profundas, incluso si sus análisis iniciales son normales. «Es esencial identificar estas señales de daño temprano para poder actuar a tiempo», expresaron los autores.

El impacto de los hallazgos en la práctica médica

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La incorporación de la VOP-cf como método de evaluación podría revolucionar la forma en que se diagnostican las enfermedades cardiovasculares en mujeres, permitiendo un diagnóstico más preciso y oportuno. «Nuestra investigación demuestra que es posible reclasificar a mujeres aparentemente sanas, lo que puede cambiar su pronóstico de salud», afirmó Renna.

El estudio argentino pone de manifiesto la necesidad de una mayor conciencia sobre las enfermedades cardiovasculares femeninas y su detección precoz. «Consideramos que estas estrategias podrían facilitar intervenciones tempranas y personalizadas que reduzcan el riesgo a largo plazo», concluyó Ghelfi.