El ministro de Desarrollo Social de Misiones, Fernando Meza, analizó el escenario tras el recorte de fondos nacionales y la recesión económica. En contraposición a la postura del Gobierno nacional, el funcionario defendió la obra pública como el único motor capaz de transformar barrios vulnerables, destacó el impacto de los programas “Mi Baño” y “Mi Pieza”.
Meza reconoció que Misiones enfrentó un año con particularidades económicas que obligaron a “readecuar sobre todo la forma en la cual nos financiamos” ante una planificación donde existía poca expectativa de un acompañamiento nacional. El ministro explicó que la hoja de ruta con la que gestionan se asienta en el presupuesto provincial, que ya marcaba señales de que “la mayor apuesta de recursos iba a tener una contención social amplia” en áreas como seguridad, educación y salud. Meza sostuvo que la Argentina padece una “pobreza estructural” y planteó que para revertir esa situación es necesario el “acompañamiento económico”, proceso que vinculó directamente al desarrollo de viviendas, caminos, infraestructura y servicios.
El funcionario fue tajante al defender la inversión estatal frente a las críticas y políticas del Ejecutivo nacional. Meza sostuvo que no se puede “poner en tela el juicio que la obra pública en general es sinónimo de corrupción o que no transforma la vida” porque, por el contrario, en las provincias más alejadas del “centralismo nacional”, esta genera la posibilidad de una “transformación real”.

El ministro ejemplificó este concepto con el programa de la Secretaría de Integración Sociourbana (SISU) en Posadas, donde se logró la formalización eléctrica y el acceso al agua potable a cientos de familias. Para ilustrar el impacto humano, relató el caso de una vecina del barrio Los Patitos que accedió a un baño instalado: “Genera mucho alivio cuando le transformás la vida a una persona que luchó tanto y que no pudo porque tuvo que sostener de la manera que podía los ingresos para darle alimentación a su niño”, sentenció.
Consultado por la gestión de recursos en tiempos de ajuste, Meza detalló que el Ministerio utiliza un centro de monitoreo social para optimizar las transferencias directas y saber si los niños reciben la “copa de leche de la escuela” o tienen su calendario vacunatorio al día. El funcionario describió este sistema como una herramienta que permite concluir con una “mirada más efectiva y eficiente del Estado”. “Correr la paja del trigo e ir en la búsqueda de aquella persona que está necesitando una mirada real” es, según Meza, la premisa para no eliminar lo existente sino identificar casos críticos. En este marco, mencionó el diálogo constante con intendentes de localidades como Aristóbulo del Valle, Capioví y Pozo Azul para articular esta tarea.
Ante la retirada del Estado Nacional, uno de cada tres misioneros recibe asistencia provincial
Respecto a la demanda de asistencia, el ministro precisó que existen “370.000 familias en la provincia que tienen o reciben asistencia”, cifra que representa un tercio de la población total de Misiones. Meza analizó que este incremento se debe a un “corrimiento de una franja poblacional que antes era clase media” y que, al no alcanzar los niveles de la canasta básica, recurre a la contención estatal. El ministro observó que el freno económico se manifiesta en que las familias ya no delegan tareas como el mantenimiento del hogar: “Hoy el reacomodamiento económico de muchas familias dicen «no, ya no delego eso en una persona, corto el pasto en mi casa, lavo mi auto, pinto mi casa»”.
El ministro ejemplificó el impacto de la crisis mediante la situación de los dos espacios de Primera Infancia en Itaembé Guazú, los que brindan contención gratuita desde los 45 días hasta los 4 años. Meza explicó que estos centros registran actualmente una alta demanda de matrícula debido a que familias que antes pagaban servicios privados de cuidado, hoy recurren al Estado para asegurar alimentación y educación a sus hijos mientras buscan generar nuevos ingresos. Según el funcionario, este fenómeno refleja un proceso de readecuación donde la clase media prioriza gastos y busca el acompañamiento del sector público ante la imposibilidad de sostener costos particulares.
Ante esto, destacó el esfuerzo de sostener los Programas Ahora y el Boleto Estatal Estudiantil Gratuito para mantener la economía activa.
Sobre el vínculo institucional con el Gobierno nacional, Meza recordó su reunión con la ministra Sandra Pettovello y en la cual los titulares provinciales marcaron las realidades regionales. El ministro advirtió que las partidas destinadas a módulos alimenticios para familias celíacas ya no están presentes debido a que Nación se encuentra en un “proceso de reacomodamiento de la mirada asistencial”. Esta situación obliga a la provincia a sostener el programa con ingresos propios.
En este sentido, reafirmó la instrucción del Gobernador Hugo Passalacqua de no dejar de acompañar a sectores como los tareferos, mientras se insiste en una planificación para revertir una creciente pobreza estructural que “necesita de manera inminente que el Estado acompañe”.
Asimismo, el titular de la cartera social confirmó movimientos en su gabinete. La contadora obereña Astrid Baetcke asumió en el área de Juventud, mientras que Manuel “Manolo” Sánchez Subsecretaría de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Este último cambio se produjo tras el reciente fallecimiento de Facundo Galeano en un accidente con su motociclista. Meza concluyó que estas incorporaciones brindan un “oxígeno” necesario para planificar el próximo ejercicio en un contexto donde la toma de decisiones, aunque a veces genera dureza, busca la tranquilidad de un Estado más eficiente.
Fuente: MO
