Posadas. El viernes a las 20:00 horas se presentará “Cómo criar monstruos marinos”, una experiencia que cruza cuerpo y pensamiento, mientras que el sábado a las 21:00 horas subirá a escena Venecia, el clásico de Jorge Accame a cargo del elenco La Cofradía de Posadas.
El Centro Cultural Vicente Cidade renovará su cartelera este fin de semana con una destacada agenda que contempla dos producciones teatrales de estéticas y lenguajes bien diferenciados. La actividad comenzará el viernes 21 de agosto a las 20:00 horas con la presentación de “Cómo criar monstruos marinos”, una propuesta de artes escénicas que articula teatro, danza, música en vivo y filosofía. Dirigida por Lucas Pérez Campos y con autoría de Silvana González Gregori, la obra plantea el dispositivo de una conferencia performática donde una conferencista diserta sobre el acto creativo.
A lo largo de la exposición, las ideas comienzan a tomar cuerpo y la palabra se ve atravesada por el movimiento y el sonido, llevando a la protagonista hacia estados de fragilidad, vacío y desborde propios del trabajo de creación. El elenco está integrado por Bárbara Hobecker, Silvana Gregori, Leo Rojas y Agustín Delpiano, con vestuario de Victoria Benítez y producción de Mar Irala, Sasa Pedroso, Mariana Rueda y Belén Vedoya. Los ingresos se pueden adquirir a través del Instagram del grupo: @monstruomarino.obra
La programación continuará el sábado 22 de agosto a las 21:00 horas con la puesta en escena de Venecia, el célebre texto de Jorge Accame interpretado por el elenco La Cofradía de Posadas, con entradas generales a 5.000 pesos.
La historia sigue a la Gringa, una madama que anhela cumplir el viejo sueño de viajar a Venecia para reencontrarse y pedir perdón al amor de su vida. Ante la imposibilidad material, las tres chicas que conviven con ella en el prostíbulo marginal y un cliente amigo organizan un viaje ficticio repleto de ingenio, solidaridad y ternura. A través de un lenguaje directo, vestuarios coloridos y música, esta comedia apela a la imaginación y a la utopía como motor del deseo, ofreciendo una experiencia que divierte y emociona al público sin recurrir al grotesco ni al pintoresquismo.
