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Frontera. El control de cargas se muda a Brasil desde diciembre

Brasil oficializó  con autoridades del Ministerio del Interior, que el nuevo puerto seco de Foz comenzará a operar en diciembre y concentrará el control de cargas de la frontera, en un cambio que impacta directamente en Iguazú. Otro punto planteado durante la reunión fue la falta de inversión en el lado argentino, donde el área de frontera depende del Ministerio del Interior, que actualmente presenta limitaciones presupuestarias para realizar obras.
En una reunión realizada  en Foz do Iguaçu, con participación de autoridades de Migraciones, Aduana y el Ministerio del Interior, se avanzó en un cambio clave para la dinámica fronteriza: el traslado del control de cargas al lado brasileño.

Durante el encuentro, Brasil formalizó la invitación a las autoridades argentinas para integrar el funcionamiento del nuevo puerto seco de Foz do Iguaçu, cuya inauguración está prevista para el 10 de diciembre de este año.

Este cambio implicaría que el área de control integrado de cargas, en el marco de los acuerdos del Mercosur, comience a operar de manera conjunta pero físicamente del lado brasileño, algo que históricamente fue una deuda en este paso fronterizo.

El sistema de control integrado permite que los trámites de ambos países se realicen en un solo punto, simplificando procesos. Sin embargo, en el caso de Iguazú–Foz, su implementación plena nunca se concretó, y ahora Brasil busca avanzar con este modelo desde su territorio.

La medida podría descomprimir el tránsito actual en Iguazú, especialmente en el sector de cargas, aunque también abre nuevos desafíos. Entre ellos, la necesidad de reorganizar la circulación, la infraestructura y el impacto sobre el tránsito vecinal y turístico, que sigue siendo uno de los principales problemas de la frontera.

Otro punto planteado durante la reunión fue la falta de inversión en el lado argentino, donde el área de frontera depende del Ministerio del Interior, que actualmente presenta limitaciones presupuestarias para realizar obras.

En ese contexto, no se descarta que futuras mejoras en la infraestructura fronteriza dependan de inversiones externas o esquemas de participación privada, una posibilidad que ya se encuentra en análisis, aunque sin definiciones concretas a corto plazo.

La reconfiguración del sistema de cargas marca un cambio estructural en la frontera Iguazú–Foz, con impacto directo en la logística, el comercio y el funcionamiento diario del paso internacional, en una de las zonas más dinámicas del país.

El ambicioso proyecto contempla la construcción de una terminal aduanera con capacidad para movilizar hasta 2.000 camiones por día, lo que representa un incremento del 30% en comparación con el movimiento actual del puerto seco de la ciudad.

La obra, que se desarrolla en un área de 550 mil metros cuadrados junto a la carretera BR-277, está pensada para agilizar el comercio exterior en la triple frontera y mejorar la competitividad logística regional.

La nueva infraestructura estará conectada directamente con el Perímetro Oriental de Foz, lo que permitirá descongestionar el tránsito urbano y optimizar el flujo de cargas. , impactando positivamente en la economía local.

Fuente: La Voz de Cataratas