Posadas. La maestra de grado y directora suplente de la Escuela 958 del Paraje Barbacuá, en San Antonio, Valeria Paraná, no tuvo una buena noche en su carpa de reclamo frente al Consejo General de Educación (CGE). Es que el mal tiempo y los nervios le jugaron en contra a esa docente que sufre de presión alta y fibromialgia, “cerca de la medianoche llegué a 22 de presión”, confió la mujer que está medicada para este problema de salud.
Luego de darse a conocer su caso –el CGE revocó la resolución por la que en 2024 le otorgó estabilidad en el cargo de maestra de grado argumentando que su designación y ascenso a la suplencia como directora fue incorrecta- Paraná cosechó apoyos de los gremios docentes, incluso de los que integran la llamada Mesa de Diálogo, como UDA, SEMAB y Sidepp.
En un comunicado conjunto, estos gremios expresaron su repudio a la Resolución 3177/26 del CGE “en la que se dejó sin efecto su designación como directora suplente y se revocó la estabilidad laboral reconocida por la Resolución 7845/24”.
Advirtieron que “resulta especialmente preocupante que, luego de más de seis años de reconocer la situación funcional de la docente, autorizar el ejercicio efectivo de sus funciones, computar su antigüedad y puntaje, abonarle las remuneraciones, otorgarle estabilidad laboral e incorporarla al proceso de titularización mediante la diplomatura organizada por la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), el propio CGE pretenda desconocer íntegramente esa situación jurídica”.
Dada la situación, los gremios advirtieron que, en caso de haber irregularidades administrativas en su designación, estas deben ser investigadas “y resueltas respetando las garantías constitucionales y legales, sin trasladar a los trabajadores las consecuencias de decisiones adoptadas por la propia administración”.
La docente confirmó que su abogada -una profesional oriunda de San Antonio- ya presentó una demanda contencioso administrativa de nulidad con medida cautelar de prohibición de innovar y suspensión de efectos en la Secretaría Judicial, dirigida al Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Misiones.
“Me dejaron sin los dos cargos que tenía, sin trabajo y sin sueldo. No estoy pidiendo nada que no sea mi derecho. Tengo derechos adquiridos y voy a seguir acá hasta que me devuelvan lo que me sacaron”, aseguró. Paraná comenzó el año pasado la diplomatura para ser titularizada en el cargo de directora una vez que se liberara la vacante en la Escuela 958, “me inscribí en el Sistema de Registro y Codificación (SiRyC) donde, obviamente, solo podíamos anotarnos los docentes habilitados para hacer esta especialidad por el CGE”.
El miércoles, cuando comenzó la huelga de hambre frente al CGE, se le negó el ingreso al sanitario en el edificio por “órdenes de arriba”. Ayer, dos empleadas del CGE se acercaron a ofrecerle agua caliente o el uso del baño, “usted diga mi nombre que la van a dejar entrar”, le dijo amablemente la mujer.
Mientras que la maestra decidió venir a Posadas e iniciar huelga de hambre frente al CGE “hasta que me devuelvan ambos cargos”, los padres de los alumnos de la Escuela 958 dejaron de enviar desde este lunes a sus hijos a clases, en rechazo a la medida de las autoridades de educación.
Vale recordar que a principios de mayo el CGE anunció que le iniciaría un sumario a la directora suplente por denuncias por supuesto maltrato a dos alumnos. Pero esta maniobra para sacar a la docente perdió fuerza cuando una de las madres denunciantes admitió que estaba siendo presionada y la denuncia era falsa.
No obstante, el CGE no cerró el sumario y los padres decidieron dejar de mandar a sus hijos a la escuela hasta la semana pasada, cuando el área de sumarios les tomó testimonios y pensaron que por fin se limpiaría la imagen de la docente. Pero fue entonces que el CGE cambió de estrategia y decidió destituirla porque, según el organismo, su designación por parte de la Secretaría Escolar fue irregular.
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