
El profesor de economía Guillermo Knass analizó el impacto en los mercados y el dólar después de los resultados electorales. “Los ADR, es decir, las acciones argentinas que cotizan en Estados Unidos, están cayendo en promedio entre 14% y 16%. El primer día era seguro que iba a ser tremendo porque nadie esperaba tanta diferencia en los comicios”, explicó.
El dólar en la mira: un techo de banda incumplible
Knass remarcó que “el dólar se retrató” y que el Gobierno no tiene demasiado poder de fuego para contenerlo sin quemar reservas. Recordó que en 2018, el expresidente Mauricio Macri, pese a contar con mayores recursos, tampoco pudo frenar una corrida: “Cuando empieza una corrida con pánico, no la para nadie”.
El economista cuestionó que el Ejecutivo fijara un tipo de cambio tan bajo y un techo de banda difícil de cumplir: “Fue una cosa insólita. Nunca dieron explicación de por qué pusieron un dólar tan bajo que genera déficit comercial en un país sin reservas y sin acceso a los mercados”.
Crecimiento, optimismo y desequilibrios
Según Knass, la economía había logrado superar la parte más complicada del ajuste fiscal y mostraba señales de recuperación:
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Las estimaciones iniciales proyectaban un crecimiento de entre 5% y 5,5% en el año.
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Organismos multilaterales como el FMI y consultoras privadas coincidían en ese pronóstico.
Sin embargo, la política cambiaria terminó debilitando la balanza comercial: “Se emperraron en mantener un tipo de cambio bajo cuando ya habían pasado lo peor. Fue un optimismo excesivo que no tenía sustento”.

Tres dimensiones: fiscal, financiera y cambiaria
Knass organizó el análisis en tres planos, por un lado el Fiscal. El Gobierno puede sostener la regla fiscal y la administración de los recursos, salvo que se profundice una recesión: “Si cae la recaudación, por más que sigas ajustando, se compromete el equilibrio fiscal”, por otro la cuestión financiera, el traspaso de deuda del Banco Central al Tesoro mediante Lecap y Boncap, que se licitan cada 15 días, abre un nuevo frente de incertidumbre:
“Los bancos pueden preferir comprar dólares baratos antes que bonos inciertos. Eso es un problema serio” y por último la cambiaria: El nivel actual del dólar es insostenible y mantenerlo en la banda demandaría una venta excesiva de reservas: “Un tipo de cambio tan bajo en plena corrida electoral es carísimo de sostener”.
¿El dólar inflado o desinflado?
Consultado sobre si existe un “dólar inflado”, Knass respondió con firmeza: “Al contrario, el dólar está artificialmente desinflado. El precio de equilibrio estaría entre $1.600 y $1.800. El mercado lo sabe y por eso compra, porque tarde o temprano va a ir a ese nivel”.
El economista agregó que la tasa de interés ya está en niveles imposibles de subir y que la venta de reservas no es sostenible: “Es momento de resguardarse, porque el riesgo de devaluación es alto. No es culpa de la gente que compra dólares, sino del Gobierno que fijó un tipo de cambio absurdo”.
Un panorama electoral y político incierto
Para Knass, el problema no es solamente la performance electoral del Gobierno, sino también la falta de racionalidad en las propuestas políticas: “De un lado dicen que el dólar se cae solo, del otro lado afirman que la inflación no es monetaria y que el déficit no importa. Mientras estemos entre esos dos extremos, vamos a vivir en crisis permanente”.
Fuente: RUP
