El invierno arrancó en junio con muy bajas temperaturas y nevadas en gran parte de la Patagonia Argentina. En las últimas semanas se viralizaron fotos y videos de animales bajo la nieve, aislados y tratando de ser rescatados por los productores. Desde Santa Cruz, Percy Tejedor, un productor ovino, contó para El Territorio que la situación es atípica y expresó con preocupación que “todavía les falta mucho invierno por delante”. Como dato más preocupante señaló que ya hay mortandad de animales. Y preocupación por no poder mover las ovejas o vacas, ya que hay zonas donde la nieve llega a los 60 centímetros sobre el suelo.

“La verdad es que estamos sufriendo una emergencia bastante importante, una nevada fuera de lo común. No por la intensidad, sino por la forma en que cae. Fue una nevada pareja sin viento que fue dejando una capa de 40 centímetros en parte menos honda y en otras llega a 50 o 60 centímetros. Por lo tanto por eso es inviable mover a los animales, porque no hay donde llevarlos para que puedan pastar. Entonces el desafío es llegar con el forraje”, explicó el propietario de la Estancia Namuncurá, ubicada en la ruta nacional 40 entre El Calafate y Río Turbio en Santa Cruz.
Vehículos oruga del Ejército argentino trasladan fardos con pasturas.
Diferenció en tanto que cuando las heladas caen con viento “pueden tapar a los animales pero se puede llegar al sector donde están a caballo y asistirlos. Y pese a que quedan bajo la nieve, pueden aguantar hasta 15 días, no la pasan bien pero pueden sobrevivir. Ahora es diferente porque la nieve cayó por todos lados de forma pareja y no hay cómo moverse”.
Tejedor sintetizó con una frase, la atípica situación que viven en su zona “Esto es Siberia, está todo blanco, no se ve otra cosa que nieve. Cuando hay un deshielo se puede ver un manchón de tierra”, relató.
El productor explicó que en su provincia los campos productivos tienen grandes extensiones y se complica con las condiciones climáticas actuales el cuidado de los animales. “Aquí una unidad productiva chica tiene 12.500 hectáreas con 4.000 o 5.000 ovejas. Hay que recorrer grandes distancias con el forraje para los animales. No lo podríamos hacer hoy si no tuviéramos la ayuda del ejército argentino que nos está facilitando vehículos con tracción oruga que se movilizan de a dos para cuidarse entre sí. Con estos transportes logramos llevar 100 o 110 fardos de pastos a los líneos donde están las ovejas”, detalló.
Los fardos de forraje llegan a través de donaciones por la emergencia.
A pesar de los esfuerzos, en los últimos días un dato preocupante fue que varios productores empezaron a contabilizar parte de sus animales congelados entre la nieve.
“Ya hay mortandad de animales en algunos campos. En el mío en particular, perdí unos 25 borregos y varias ovejas viejas. Por ahora son pérdidas que podemos considerar como menores pero estamos asustados porque tenemos mucho invierno por delante. Puede pasar cualquier cosa todavía”.
Tejedor explicó que su actividad viene de familia y apuesta a seguir trabajando con sus animales. “En mi caso soy la tercera generación que se dedica a producir ovejas por lo tanto es el único medio de vida que tenemos. La oveja, es un animal muy noble que nos ha permitido vivir en esta zona por generaciones, así que la vamos a pelear mientras podamos. Para un productor chico alimentar todos los animales de manera artificial es algo muy complicado”, recordó.
Por otro lado, acotó que también “quienes tienen producción bovina la están pasando muy mal. Acá siembra no hay de nada, es ganadería al 100%”.
Ayuda desde otras zonas
Tejedor destacó que en los últimos días estuvieron recibiendo asistencia del gobierno y también mucha ayuda de particulares que hacen donaciones. “Ahora estaba llegando una ayuda que dio Nación a través de un ANR a Santa Cruz y se canalizó a través del Consejo Agrario y de la Sociedad Rural de Río Gallegos. Estamos a 1.500 kilómetros de las zonas de pasto, así que el costo del flete incide mucho. Para un pequeño productor es muy difícil comprar los forrajes para abastecer íntegramente a sus animales. Si no fuera por las donaciones sería casi imposible poder mantenerlos con vida en este momento”.
Fuente: El Territorio
