El presidente del bloque Argentina Federal viajará a Brasilia junto a legisladores de distintos espacios políticos con el objetivo de generar una instancia de acercamiento frente a la tensión entre Milei y Lula. Desde Misiones, planteó que la política debe intervenir para evitar que la confrontación presidencial afecte el comercio, la integración fronteriza y las familias.
“Buscaremos alguna vía que podamos ir abriendo, un camino del diálogo en este tiempo que me parece que es muy importante”.
La frase del diputado nacional por Misiones y presidente del bloque Argentina Federal, Oscar Herrera Ahuad, dada en Radio Rivadavia AM 630 de Buenos Aires, resume el objetivo político con el que viajará a Brasilia junto a una delegación multipartidaria del Congreso Nacional.
En un escenario marcado por la confrontación entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, Herrera Ahuad apuesta a la diplomacia parlamentaria como herramienta para reconstruir puentes y evitar que las diferencias entre los presidentes terminen convirtiéndose en problemas concretos para argentinos y brasileños.
“Vamos a Brasilia un poco con una agenda para tratar de buscar una vía de solución ante el conflicto diplomático que tiene Argentina”, explicó.
El legislador señaló que la mayoría de quienes participarán de la misión integran espacios de amistad parlamentaria con Brasil y que la agenda incluirá reuniones con senadores y diputados del país vecino.
“La mayoría de los que estamos allí estamos en lo que es el Grupo de Amistad con Brasil, en la parte de diplomacia legislativa”, indicó.
La participación de Herrera Ahuad adquiere una dimensión especial por su condición de representante de Misiones, una provincia que vive la relación con Brasil de una manera cotidiana y directa.
La frontera como argumento político
Para el presidente de Argentina Federal, el vínculo bilateral no puede quedar condicionado exclusivamente por las diferencias ideológicas entre Milei y Lula.
“Misiones está muy interesada en las relaciones internacionales con Brasil y con Paraguay”, sostuvo.
Y fue más allá: “Con el 92% de nuestro territorio con los hermanos brasileros no podemos permitirnos que haya un conflicto bilateral que vaya en contra no solo del comercio o de los intercambios en la matriz comercial de la provincia de Misiones, sino también en la cuestión cultural y te diría hasta familiar”.
La definición introduce una mirada federal sobre una discusión que suele concentrarse en las relaciones entre las administraciones nacionales.
Desde Misiones, Brasil significa frontera, producción, intercambio comercial, turismo, cultura y relaciones familiares.
Por eso, Herrera Ahuad planteó que una escalada diplomática podría terminar afectando a personas que tienen vínculos cotidianos con el país vecino.
“Algún conflicto diplomático que escale un poco más y que tengamos problemas para pasar a Brasil, los brasileños a venir para acá… Hay muchos misioneros que tienen familia, tienen su hermano, tienen su primo, tienen su tío que está del otro lado”, señaló.
La respuesta política que propone es justamente la contraria a la escalada: más diálogo.
“Tenemos que tratar de buscar una vía que lleve más tranquilidad a las familias”, afirmó.
Una señal del perfil de Argentina Federal
La misión a Brasil también coincide con la línea política que Herrera Ahuad viene planteando desde la presidencia de Argentina Federal: escapar de los extremos y discutir cada tema en función de los intereses concretos de las provincias.
Su participación junto a legisladores de diferentes fuerzas vuelve a mostrar esa lógica.
La delegación no estará conformada por un único espacio partidario, sino por representantes de distintas bancadas que coinciden en que la relación con Brasil tiene un valor estratégico que debe preservarse más allá de las diferencias políticas internas.
En ese sentido, el viaje proyecta una señal de construcción transversal: cuando la relación entre los presidentes se tensiona, el Congreso intenta mantener abiertos otros canales institucionales.
Para Herrera Ahuad, ese objetivo tiene además un componente territorial.
Misiones no observa el conflicto desde lejos. Lo vive sobre una frontera atravesada todos los días por trabajadores, comerciantes, turistas y familias.
Por eso, la frase con la que definió la misión también funciona como síntesis de su posicionamiento político: “Buscaremos abrir un camino del diálogo”.
Una apuesta por intervenir desde la política antes de que la confrontación termine afectando intereses económicos, sociales y humanos que exceden a cualquier gobierno de turno.
