Una profesora de 55 años murió en Dobrianka, Rusia, tras ser apuñalada por un alumno que la esperaba en la entrada del colegio. El joven fue detenido. El crimen se enmarca en una creciente ola de ataques en instituciones educativas que preocupa a todo el país.
Una profesora de lengua y literatura rusa, Olesya Baguta, murió este martes en un hospital de la ciudad de Dobrianka después de que un alumno de 17 años la atacara a puñaladas. El hecho ocurrió en la entrada del colegio donde trabajaba la víctima, ubicado a 53 kilómetros de Perm.
Según informaron testigos a medios locales, el adolescente, identificado como Matvey, esperaba a la docente en la puerta de la escuela N°5. El ataque, que se produjo a las 6 de la mañana, habría sido una venganza personal producto de una larga disputa entre ambos.
Baguta, de 55 años, era una figura popular entre el alumnado y en 2018 la eligieron Profesora del Año. Por su parte, el agresor ya tenía antecedentes policiales y había repetido un curso por problemas de conducta. Fuentes locales señalaron que Matvey profirió amenazas violentas en el pasado, pero sus advertencias no fueron tomadas en serio.
El gobernador de Perm, Dmitri Majonin, confirmó el fallecimiento de la docente y lamentó la pérdida. Tras el episodio, las autoridades de la escuela Nº5 de Dobrianka anunciaron que las clases continuarán de manera virtual, mientras el joven atacante fue detenido y acusado de homicidio.
Preocupación por la violencia escolar
Este crimen se inscribe en un contexto de creciente violencia en las instituciones educativas de Rusia. A mediados de febrero, el Ministerio del Interior informó que en lo que va de 2026 frustraron 21 ataques contra centros educativos. Esta cifra iguala el total de atentados impedidos durante todo el año 2025.
Las autoridades rusas apuntan a la inteligencia ucraniana como responsable de instigar estos incidentes. Sin embargo, expertos en la realidad rusa advierten sobre otros factores de radicalización, como la guerra, el aumento del discurso xenófobo y el aislamiento social que afecta a las nuevas generaciones.
Debido a esta problemática, en noviembre pasado el gobierno ruso redujo la edad de responsabilidad penal a 14 años para quienes participen en actividades terroristas.
