La inflación en Argentina durante 2025 registró la menor suba anual desde 2017, según estimaciones de consultoras privadas y relevamientos de alta frecuencia. El fenómeno se produjo principalmente por los aumentos moderados en los precios regulados y el comportamiento del sector alimenticio, con especial incidencia de la carne vacuna.
Durante diciembre de 2025, los precios subieron un 2,6% respecto al mes anterior, impulsados por alimentos y bebidas no estacionales y los servicios regulados, como transporte público y tabaco. Este dato marca una ligera aceleración frente a noviembre, pero confirma la tendencia de desaceleración que caracterizó al año.
Las consultoras proyectan que la variación anual se ubicaría alrededor del 31%, lo que representa una baja histórica en comparación con años recientes, y se espera que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) oficialice cifras similares próximamente. Los incrementos más destacados durante el año se dieron en carnes, bebidas y ciertos productos regulados, mientras que verduras y algunos lácteos moderaron la suba general.
El cierre de 2025 con esta inflación controlada tiene implicancias directas en la economía cotidiana, afectando la actualización de escalas de impuestos, los ajustes de las bandas cambiarias y la planificación de políticas de precios y subsidios. Los analistas coinciden en que este comportamiento se debe tanto a factores internos de política económica como a la estabilización en ciertos mercados clave para los consumidores.
