A días de la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), los analistas ya empiezan a cerrar números y coinciden en un punto: la inflación de enero superará el 2%. Las proyecciones privadas ubican el dato entre 2,4% y 2,8%, con los alimentos y bebidas no alcohólicas como principal factor de presión.
El contexto no es menor. El índice se conocerá el martes 10 de febrero, en medio de la incertidumbre generada por la salida de Marco Lavagna del INDEC y la postergación del cambio metodológico en la medición de la inflación.
En ese marco, el propio ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que el número estaría en línea con diciembre. “No creo que enero sea mucho más bajo que diciembre, seguramente esté en torno al 2,5%”, señaló en declaraciones radiales. Además, insistió en que la inflación tenderá a bajar en los próximos meses y aseguró que la medición “debería empezar con cero en agosto”.
Aunque el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) había estimado una inflación del 2%, las consultoras privadas proyectaron valores más altos. Desde Equilibra calcularon una suba del 2,2%, empujada por Alimentos y bebidas no estacionales (2,6%) y precios regulados (2,4%). En el detalle, el rubro que más aumentó fue Restaurantes y hoteles (3,8%), seguido por Alimentos, Bienes y servicios varios, Salud y Comunicación.
En tanto, C&T estimó que la inflación de enero alcanzó el 2,4%, con un fuerte impacto de las verduras, que explicaron gran parte del alza en alimentos. También señalaron subas en carnes, aunque a un ritmo menor que en meses anteriores, y aumentos en salud por las prepagas y en esparcimiento, ligados al turismo de verano.
Desde LCG, remarcaron que los incrementos en carnes y verduras, por encima del 3%, fueron parcialmente compensados por bajas en bebidas y lácteos. Por su parte, Invecq proyectó el número más alto: 2,8%, pese a una leve baja de precios en la última semana del mes, informó el portal TN.
