Innovadora técnica del Madariaga resuelve el ostoma hundido en pacientes complejos sin quirófano

Con un dispositivo de látex que se coloca en el ostoma hundido, sin anestesia, sin dolor y en la propia habitación del paciente, el Servicio de Cirugía General del Hospital Escuela de Agudos «Dr. Ramón Madariaga» presentó en un ateneo interdisciplinario una técnica de bajo costo y fácil reproducción que viene aplicando desde enero, que acorta la internación, evita reingresos al quirófano y permite al paciente recuperar su autonomía y volver antes a su hogar. Según el equipo, no hay registros de que se utilice en otro punto del país.

El valor de lo simple

La Dra. Cecilia Portel, del Servicio de Cirugía General, resume el espíritu del trabajo con una frase que atravesó toda la jornada: «Nos dimos cuenta de que innovar no siempre es buscar las soluciones más complejas, sino que con una técnica mucho más sencilla pudimos resolver casos muy complejos».

El ateneo giró en torno al ostoma difícil y las nuevas estrategias de manejo quirúrgico. Cuando el ostoma queda hundido, explicó la especialista, el efluente fecal se filtra hacia los tejidos que lo rodean y termina infectándolos. La respuesta del servicio fue circular un dispositivo de látex en el ostoma, una maniobra que, según describió, es «de bajo costo, de fácil acceso y fácilmente reproducible», y que puede hacerse de manera ambulatoria, en la cama del paciente.

Qué cambia para el paciente

Los beneficios, según los resultados presentados, se sienten primero en la sala. Al no requerir ingreso a quirófano ni anestesia, el paciente puede alimentarse antes, prescindir del tratamiento endovenoso, movilizarse tempranamente y recibir el alta antes de lo esperado. «Es una técnica que no le genera dolor y que, en comparación con haber requerido múltiples ingresos a quirófano, es de muy bajo costo», subrayó Portel.

El equipo remarca además un efecto que va más allá de lo clínico: la independencia. Volver a casa, con autonomía y con menos días de hospitalización, mejora la calidad de vida de personas que, en su mayoría, llegan al hospital en situaciones delicadas. «Los pacientes que recibimos en la provincia y en la ciudad suelen estar en mal estado nutricional, desnutridos o con muchas otras comorbilidades», explicó la cirujana, y ese perfil complejo fue lo que los motivó a buscar una alternativa accesible.

Una técnica con acento internacional

El origen del procedimiento se remonta a un cirujano de México. En el ateneo se expuso la técnica atribuida a la Dra. Rivera, conocida como cordón de Ribera, y el servicio comenzó a implementarla con pacientes a partir de enero. «Es la primera vez; por su alta efectividad comprobada la estamos utilizando cada vez con más frecuencia», afirmó Portel, y agregó que actualmente no hay registros en el país de que se la esté utilizando.

Un ateneo que sumó voces

La reunión fue deliberadamente interdisciplinaria. Participaron los servicios de Clínica, Nutrición, Terapia, Infectología y Gastroenterología, con los que Cirugía comparte pacientes todos los días. «Fue bueno aclarar que a partir de ahora vamos a empezar a innovar en esta técnica, para que ellos entiendan por qué lo hacemos y que el beneficio es para todos», sostuvo la doctora, y lo extendió al paciente, a los servicios, a las residencias y al sistema hospitalario en su conjunto.

Para el servicio, el aprendizaje es de fondo: adaptarse a cada paciente y demostrar que no hace falta recurrir a técnicas complejas para resolver abdómenes complejos. Un manejo simple, bien pensado y compartido entre especialidades alcanzó para dar tiempo al paciente a recuperarse y para aliviar costos hospitalarios.

Un servicio con trayectoria

El ateneo se inscribe en una línea de trabajo que el Servicio de Cirugía General viene consolidando. Medios locales dieron cuenta de que sus residentes presentaron trabajos en el 56.º Congreso Internacional de Cirugía del Litoral, acompañados por médicos del staff y responsables del servicio. Los profesionales del Madariaga también participan en las intervenciones de los nuevos quirófanos del Hospital Favaloro, donde se operan patologías de complejidad media, un esquema de trabajo en red dentro del Parque de la Salud.

El rol de la Fundación Parque de la Salud

Detrás de cada avance clínico hay una estructura que lo hace posible. La Fundación Parque de la Salud ocupa ese lugar: su gestión coordinada en la incorporación de tecnología calificada, junto con el desarrollo de insumos y la formación de especialistas, sostiene un ecosistema donde la innovación puede nacer dentro del propio hospital.

Desde el Servicio de Cirugía General señalaron que desde el Parque de la Salud se promueve el desarrollo de todos los insumos necesarios para las distintas actividades, y esa lógica de articulación entre inversión, equipamiento y capital humano es la que permite que una idea sencilla, como la presentada en este ateneo, se transforme en una práctica sostenida que mejora la atención de los misioneros.