El Juzgado Federal de Eldorado continúa con las investigaciones para esclarecer las circunstancias de la muerte de Gustavo Rodríguez, un pescador de 32 años que el pasado 18 de febrero cayó al río Paraná, en Puerto Iguazú, desde la lancha en la que pescaba junto a un amigo y que aparentemente habría sido embestido por dos embarcaciones de Prefectura Naval Argentina (PNA) que los habrían confundido con supuestos contrabandistas.
En el marco de esa pesquisa, recientemente la pareja del fallecido, mediante la representación legal de los abogados Matías Villalba y Federico Tilli, volvió a tener representación en el expediente bajo la figura de querellante particular. Todo esto, con el fin de impulsar bajo dicha figura distintas diligencias que colaboran con la fiscalía en la investigación del grave suceso.
Según pudo saber El Territorio, la querella quedó constituida mediante resolución judicial el pasado 8 de abril y es en representación de Carmen Valeria Silvero y de su hija.
En torno a esto último, cabe destacar que en un principio la querella estuvo a cargo del abogado Fernando Burlando, conocido a nivel nacional por tomar la representación legal en casos resonantes como la desaparición del pequeño Loan Peña en Corrientes, como así también por su participación en el juicio por la muerte del astro Diego Armando Maradona, entre otros.
En base a las primeras averiguaciones que se hicieron en torno al suceso, ocurrido en la zona conocida como Basural Viejo de la Ciudad de las Cataratas y que estuvo a cargo de personal del Escuadrón 13 de Gendarmería, el cuadro legal que tiene provisoriamente el caso es estrago culposo seguido de muerte y tiene por el momento a dos imputados. Se trata de los dos timoneles implicados en la colisión.
Investigación en curso
En diálogo con el abogado querrellante Villalba, éste comentó que hasta el momento se guarda que se concretan varias medidas solicitadas por el juez interviniente, como ser la incorporación del informe de la autopsia del fallecido y la designación de un perito naval para que realice un informe técnico de cómo se habrían desencadenado los hechos.
Al ser consultado por la sospecha que tiene la familia del fallecido en torno a lo que pasó, Villalba indicó que la desaparición se dió en el contexto de un siniestro fluvial ocurrido el día 18 de febrero de 2025 en la zona conocida como Basural Viejo, a la altura del kilómetro 1922 del río Paraná.
«De acuerdo al relato de la señora Silvero, su pareja se ausentó de su domicilio en horas de la madrugada, alrededor de las 4 del 18 de febrero, con destino a su habitual jornada de pesca. Él se dedicaba de manera regular a la pesca artesanal, actividad que constituía el sustento principal de su hogar. En esta ocasión, salió acompañado por su amigo, Marcelo Maximiliano Ruiz, a bordo de una embarcación pequeña equipada con motor fuera de borda», recordó el letrado.
Luego agregó: “Cerca de las 21 horas de ese mismo día, la señora Silvero tomó conocimiento, por fuentes informales, de que su esposo había tenido un accidente en el río. Posteriormente, y con el correr de las horas, logró recabar información a través de diversos testigos presenciales que aseguran que era una embarcación de la Prefectura Naval Argentina la que embistió deliberadamente la lancha en la que se trasladaban Rodríguez y Ruiz, provocando su fractura en dos partes y el hundimiento inmediato”.

De acuerdo a los datos que recibió la pareja de Rodríguez, los prefecturianos habrían confundido a los tripulantes de la embarcación civil con presuntos contrabandistas, lo cual habría motivado la maniobra de abordaje violento que terminó en tragedia.
“Como consecuencia del impacto, Gustavo Rodríguez cayó al agua y desapareció, mientras que Marcelo Maximiliano Ruiz logró saltar a la embarcación de Prefectura, salvando su vida. Días más tarde, el cuerpo sin vida de Rodríguez fue hallado a varios kilómetros río abajo”, recordó el abogado querrellante, en relación a que el cuerpo del pescador fue encontrado en la zona de Colonia Victoria.
«La querellante ha manifestado su profunda consternación y reclama el total esclarecimiento de los hechos, así como la determinación de responsabilidades por lo ocurrido. Estamos en condiciones de aportar testigos que habrían presenciado el incidente y está comprometido a colaborar activamente con la investigación en curso», resaltó Villalba, quien guarda novedades por parte del Juzgado Federal de Eldorado para avanzar en la pesquisa.

Cabe mencionar que el expediente está en etapa de instrucción penal. Hasta el momento se tomó testimonios a los tripulantes de la lancha de Prefectura y se ordenó la autopsia al cuerpo de Gustavo Rodríguez. En tanto que no se tomaron indagatorias formales ni se ratificaron los testimoniales hechos ante la Gendarmería. Aunque se estima que estas diligencias se podrán concretar en las próximas semanas.
Dos versiones
En un principio la información oficial indicaba que una embarcación con dos tripulantes había colisionado con una piedra y los efectivos de Prefectura habían salvado a uno y se llevaba un cabo un operativo de búsqueda del desaparecido Rodríguez. Sin embargo, horas más tarde testigos en el lugar afirmaron que fueron los efectivos de Prefectura que colisionaron la pequeña embarcación con dos lanchas de la fuerza.
Ante esto, la esposa del desaparecido realizó la denuncia en Gendarmería, fuerza de seguridad que llevó adelante el sumario de actuaciones con respecto al caso. “Conseguimos muchos testigos y todos cuentan lo mismo, que la Prefectura los chocó con dos lanchas”, reclamó en su momento ante este medio, agregando que “ya les dijimos que ellos llevaron una para peritar, pero falta la otra”.
Cabe recordar que la búsqueda del cuerpo de Rodríguez se extendió por dos días, hasta que el cuerpo fue encontrado en el río, en cercanías de Colonia Mado, por una pareja de personas mayores que debieron atar el cuerpo para ir a buscar ayuda y dar aviso a las autoridades, ya que se encontraba en una zona sin señal de teléfono.
A partir de la identificación de un tatuaje, este medio pudo consignar que se realizaron las pericias por parte de Gendarmería Nacional y trasladaron el cuerpo a la morgue judicial de la localidad de Eldorado. En tanto, los familiares vivieron momento de incertidumbre esperando la llegada del cuerpo a la morgue de Iguazú durante seis horas.
«Me llamaron y me preguntaron si tenia un tatuaje, yo le dije que sí, me dijeron lo que decía y le dije que era él. Después pensé que lo traían a Iguazú para reconocer el cuerpo y no llegaba nadie ni nos decían nada», contó Silvero.
Finalmente, cerca de las 16.30 fue cuando recién la familia obtuvo información. Desde la Unidad Regional V el comisario informó que el cuerpo fue trasladado a la morgue de Eldorado y que efectivos de Gendarmería trasladarían a la esposa para el reconocimiento.
«Encontraron la mochila de él, pero estaba vacía, no estaba su documento. Ahora voy a reconocerlo en Eldorado y me dijeron que una vez que terminara la autopsia lo traen a Iguazú», explicó la mujer.
Fuente: El Territorio
