La medida anticipa una operación terrestre a gran escala en el principal centro urbano de la Franja de Gaza.
El vocero militar israelí, coronel Avichay Adraee, comunicó en árabe a través de la red social X que “las fuerzas de defensa están decididas a derrotar a Hamas y actuarán en la zona con mayor contundencia”. Además, instó a los civiles a utilizar la carretera costera Al Rashid como corredor humanitario hacia el sur del enclave, advirtiendo que “permanecer en la zona es extremadamente peligroso”.

La orden abarca a cientos de miles de residentes que hasta ahora solo habían recibido advertencias focalizadas en barrios o edificios específicos. Según testigos, los ataques aéreos continuaron durante la noche, con varios edificios destruidos y familias desplazándose hacia el sur.
El primer ministro Benjamin Netanyahu respaldó la directriz y aseguró que “en dos días derribamos 50 torres que usaba Hamas para el terrorismo, y esto es solo la etapa inicial de la maniobra terrestre intensificada”. Agregó que lo que viene es “el comienzo de la operación principal”, con las tropas organizándose para ingresar a la ciudad de Gaza.

Por su parte, el ministro de Defensa Israel Katz advirtió que Gaza será “reducida a escombros” si Hamas no libera a los rehenes y depone las armas.

Del lado palestino, Hamas denunció la evacuación masiva como un acto de desplazamiento forzado, acusando a Israel de utilizar los bombardeos y el bloqueo como herramientas para provocar un éxodo poblacional. Organizaciones humanitarias alertaron que la medida podría generar un desplazamiento masivo sin garantías de seguridad ni recursos suficientes en el sur de la Franja, mientras la presión internacional crece ante la inminente incursión terrestre.

