
El caso que tiene desde el año pasado a un maestro de la Escuela 643 de Jardín América acusado de abuso y comportamientos cuestionables hacia sus alumnos de sexto grado que presuntamente transcurrieron a comienzo del año lectivo pasado, fue presentado en las últimas semanas ante el Consejo de Educación para que intervenga, debido a que padres de las víctimas denunciaron que el hombre continúa con licencia y que no fue destituido de su cargo.
El docente, identificado como Walter N., está imputado por el Juzgado de Instrucción Dos de Jardín América de abuso sexual simple agravado y corrupción de menores, luego de que la fiscalía interviniente considere que había suficientes pruebas para acreditar el delito. A su vez, se investigan dos denuncias previas que datan indicios de abuso desde el 2023.
En ese marco, en el comienzo de este año, los padres de los estudiantes solicitaron respuestas por la nula intervención por parte del establecimiento educativo, ya que además de que siga siendo beneficiado con licencias, está en trámite una reubicación provisoria del acusado a otra institución a pesar de las múltiples actas realizadas en el ámbito escolar por conductas inapropiadas con los niños.
En la nota presentada por uno de los tutores de los menores ante el ente educativo superior, se menciona que se requiere su intervención, debido a que los hechos no sólo aplican a la responsabilidad penal, sino que también existen incumplimientos a deberes funcionales por parte de las autoridades de la escuela.
Respecto al presunto abuso, el denunciante detalla que su propia hija -ante los últimos hechos que salieron a la luz el año pasado- manifestó que en el año 2023, cuando la menor estaba en cuarto grado, el maestro imputado se acercaba de manera incorrecta y acariciaba a las alumnas mientras corregía sus tareas.
A su vez, en las denuncias advierten que hay registro de antecedentes, actuaciones internas y advertencias que fueron omitidas por la directora de la escuela, como también existen actas donde padres de menores exponen ante la autoridad una preocupación por conducta inapropiada del maestro Walter. Sin embargo, apuntan, no se tomaron medidas de protección hacia los niños ni se veló por la integridad física, psíquica y emocional.
Omisión dolosa
En tanto, la causa por abuso sexual y corrupción de menores podría tener a una segunda imputada, ya que denunciaron que la directora de la escuela cometió omisión dolosa, resolviendo ante las alertas de los padres sólo cambiarlo de turno al sospechoso. Asimismo, se advierte que la directora omitió en su momento la Resolución 4079 del artículo 1, tomando decisiones que solamente cubrieron los actos del maestro.
Entre las acusaciones, se menciona que la directora tomó medidas contra una docente que puso en alerta las conductas de su colega, siendo ésta sumariada y separada de su cargo. Por si fuera poco, denunciaron que la mujer apuntada amedrentó a los niños para que no contaran lo sucedido en sus casas, y que en caso de hacerlo los dejaría sin recreos para que no puedan juntarse con chicos de otros cursos y así evitar que comenten lo denunciado.
Por otra parte, también se remarca que en distintas reuniones tanto la directora como la supervisora zonal, ante la inquietud de los padres por los presuntos actos de abuso del maestro, expresaban que los niños tenían que aprender a defenderse solos y que describían el accionar del docente como un exceso de afecto y que si fuera una mujer la que tenía esa conducta, los niños y los padres no dirían nada.
Esto último, no se pudo constar en acta, ya que indicaron que firmaban las reuniones días después de realizarse el encuentro y que cambiaban el contenido del documento sobre lo charlado en reunión. Por ello, remarcaron en la denuncia que tanto la directora como la supervisora incurrieron en un acto de encubrimiento y omisión dolosa agravada por la investidura de sus cargos.
Fuente: El Territorio
