Juicio por la muerte de Maradona: declaran dos médicos de la Clínica Ipensa y un facultativo cercano al Diez

El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona continuará este martes en los Tribunales de San Isidro con una audiencia para el equipo médico de Mario Schiter, quien acompañó al astro en su etapa de rehabilitación en Cuba. El proceso jurídico enfocó sus esfuerzos en los médicos que mantuvieron contacto directo con el exfutbolista durante sus últimos días de vida. Los jueces escucharán los relatos sobre el periodo previo y posterior a la operación por el hematoma subdural.

El tribunal citó a Mario Schiter, que siempre mantuvo una relación cercana con el ídolo argentino. Por este motivo, el profesional comprendía perfectamente los desafíos que implicaba tratar a un paciente de tal complejidad. Durante el proceso anterior que se anuló por el caso Makintach, el médico explicó que Maradona presentaba problemas cardíacos, consumo problemático y severas dificultades para sostener tratamientos prolongados. Estos factores hacían inadecuada la internación domiciliaria elegida tras la operación del hematoma subdural. En aquel momento, el testigo fue contundente frente a los magistrados: “Llevarlo a la casa me parecía, al menos, arriesgado”, dijo.

Además, Schiter recibió consultas tras la cirugía en la Clínica Olivos sobre el esquema de recuperación ideal para el paciente. El facultativo recomendó entonces una clínica de rehabilitación con seguimiento permanente y especialistas de diversas áreas bajo un control estricto. Su postura profesional resultó muy clara respecto al destino final del ídolo: “Tendría que haber ido a un lugar más protegido para él”, opinó.

Posteriormente, el debate recibirá a Marcos Correa y Óscar Alberto Franco, profesionales que atendieron a Maradona en el sanatorio Ipensa de La Plata. Estos médicos evaluaron al entonces director técnico de Gimnasia el 2 de noviembre de 2020, pocos días antes de su fallecimiento. Ambos especialistas integraron el equipo que recibió al paciente cuando este ingresó con un marcado deterioro físico a la institución platense.

Sus testimonios poseen una relevancia alta porque cuestionan la necesidad de la cirugía inmediata que impulsó el entorno de Maradona. En declaraciones previas, varios profesionales de Ipensa sostuvieron que no existía una urgencia quirúrgica que justificara operar inmediatamente a Maradona. Según los expertos, la recomendación médica inicial consistía simplemente en mantener al paciente bajo observación clínica constante.

Asimismo, Correa explicó en su momento que el hematoma subdural no requería una intervención urgente tras revisar los estudios médicos realizados. No obstante, el neurocirujano Leopoldo Luque impulsó rápidamente la operación en una clínica de Olivos a pesar de estas advertencias. Finalmente, el tribunal buscará determinar la responsabilidad penal del equipo médico en el country San Andrés, donde Diego murió el 25 de noviembre de 2020.