EE.UU. La Cámara de Apelaciones de Nueva York aceptó un pedido de la Procuración del Tesoro y frenó cualquier avance procesal, incluyendo los intentos de ejecución del fallo de USD 18.000 millones por parte de los fondos litigantes. El presidente Javier Milei calificó la decisión como «histórica».
La Justicia de Estados Unidos resolvió suspender todas las demandas y procedimientos vinculados al juicio por la expropiación de YPF, una decisión que favorece la posición de Argentina. La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York dispuso que ningún tribunal avance con medidas relacionadas al caso hasta que se resuelva la cuestión de fondo en el proceso de apelación que impulsa el Estado nacional contra la sentencia de primera instancia.
La medida responde a una solicitud formalizada por la Procuración del Tesoro, encabezada por Sebastián Amerio, quien presentó una moción urgente para frenar el avance de las investigaciones y los procesos de ejecución de la sentencia. Dicho fallo, dictado en 2023 por la jueza Loretta Preska, condenó a la República Argentina a pagar una suma que, con los intereses acumulados, asciende a unos USD 18.000 millones. Tras conocerse la noticia, el presidente Javier Milei celebró la resolución, calificándola de «sentencia histórica y sin precedentes».
Esta suspensión representa un alivio temporal para el país, ya que congela todos los intentos del fondo Burford Capital, principal beneficiario del fallo de primera instancia, para acelerar el cobro. Entre las acciones que quedan sin efecto se encontraban pedidos para el embargo de activos (turnover de acciones), la declaración del Estado argentino en desacato y el intento de demostrar la figura de «alter ego», que busca establecer que el Estado y la empresa son la misma entidad a efectos de la ejecución. La suspensión también afecta a la audiencia de apelación relativa al «discovery» sobre dispositivos y cuentas personales de funcionarios.
Antes de esta decisión, Burford Capital había presentado argumentos en contra de la suspensión, alegando que Argentina tenía pocas probabilidades de ganar la apelación y que no había demostrado que las consecuencias de su propio incumplimiento constituyeran un daño irreparable. Sostenían, además, que ellos enfrentarían “graves perjuicios con cualquier suspensión”. Sin embargo, la Cámara desestimó esta postura y priorizó la espera de una definición sobre la apelación principal.
Análisis y próximos pasos en la causa
La decisión de la Cámara de Apelaciones podría ser un indicio sobre los tiempos del proceso. Según el analista Sebastián Maril, de Latam Advisors, esta medida podría anticipar una resolución inminente sobre el fondo del litigio. En declaraciones citadas por Infobae, Maril señaló:
“Esta decisión podría indicar que el fallo de la cuestión de fondo podría conocerse dentro de poco tiempo, aunque la cámara no tiene no tiene plazo para hacerlo. La audiencia de apelación por el fallo madre había sido en octubre del año pasado, y desde entonces están esperando”.
El analista agregó que los jueces podrían estar señalando que no tiene sentido continuar con una serie de audiencias y procedimientos si la decisión final está próxima. “Como la van a decidir pronto, dicen, ‘no tiene sentido seguir con toda una serie de audiencias que estaban previstas en el contexto del discovery’”, interpretó Maril.
El futuro del caso está ahora en manos de los jueces Denny Chin, José Cabranes y Beth Robinson, quienes integran el tribunal de alzada. Aunque no hay una fecha límite para su veredicto, las estadísticas de dicha Cámara indican que este tipo de apelaciones se resuelven, en promedio, en un período de entre seis y doce meses. Ya han transcurrido cinco meses desde la audiencia de octubre de 2023.
Existen tres escenarios principales para el fallo definitivo:
- Que el tribunal determine que la jueza Preska se equivocó en su análisis, lo que significaría una victoria total para Argentina y podría cerrar el caso, más allá de futuras apelaciones.
- Que se confirme íntegramente el fallo de primera instancia, ratificando la condena millonaria contra el país.
- Un escenario intermedio, donde se ordene reconsiderar ciertos aspectos, como la jurisdicción del caso (sugiriendo que debería litigarse en Argentina) o un recálculo del monto de la indemnización con un rango de fechas o tipo de cambio diferente.
Fuentes del Gobierno argentino expresaron optimismo y consideraron que un resultado intermedio también sería celebrado como una victoria parcial. “Negativo sería que digan que todo lo que dijo Preska está bien, pero no creemos que eso pase”, afirmó una alta fuente gubernamental. Por ahora, el país ha ganado tiempo y ha logrado frenar la presión de los litigantes.

