La Cámara de Apelaciones de Nueva York dejó en suspenso todos los recursos vinculados al caso por la estatización de la petrolera. La medida ratifica la victoria del país, que anuló una condena de USD 16.000 millones, y canceló una audiencia clave.
La Cámara de Apelaciones de Nueva York suspendió todas las apelaciones relacionadas con el juicio por la estatización de YPF. Esta medida es consistente con la reciente decisión que dejó sin efecto la condena que obligaba a la Argentina a pagar USD 16.000 millones. Asimismo, el tribunal canceló la audiencia programada para el 16 de abril, donde se tratarían dichos recursos. Uno de ellos era el que presentó el Estado argentino contra la orden de la jueza Loretta Preska, que obligaba a entregar acciones de la empresa a los acreedores.
El ex subprocurador del Tesoro, Sebastián Soler, analizó el nuevo escenario y explicó que la corte actúa de manera previsible tras su dictamen principal. “La Cámara de NY sigue toma las medidas lógicas derivadas de su fallo favorable a la Argentina. Ahora deja en suspenso todas las demás apelaciones relativas al caso hasta que ese fallo quede firme”, informó.
Según Soler, la firmeza de la sentencia depende de que se resuelvan los dos recursos que puede intentar el fondo Burford Capital, los cuales calificó como muy “cuesta arriba”. Esas vías son dos: una reconsideración en banc por el plenario de la Cámara o un recurso de certiorari a la Corte Suprema.
Por su parte, Burford, principal beneficiario del litigio, solicitó a la Cámara una ampliación del plazo hasta el 8 de mayo para revisar la decisión favorable a la Argentina. El fondo justificó el pedido y argumentó que su abogado principal, Paul Clement, tiene “obligaciones profesionales y personales en las próximas semanas que le dificultarían preparar una solicitud adecuada en el plazo original”.
La reacción del fondo demandante
Tras conocerse la victoria de la Argentina, el fondo inglés emitió un comunicado en el que expresó su disconformidad con el dictamen de la justicia estadounidense. “La decisión del Segundo Circuito es, sin duda, muy decepcionante y representa un notable abandono de los derechos de los accionistas minoritarios de la Bolsa de Nueva York”, afirmó.
Sin embargo, la firma dejó abierta la puerta a otras estrategias legales para continuar con su reclamo. “Siempre hemos dicho que existía riesgo asociado con litigar este caso en los tribunales de EEUU, y a menos que los demandantes puedan revocar esta lamentable decisión del panel, el arbitraje de tratado de inversión sigue como una perspectiva totalmente viable”, agregó Burford.
El fallo a favor de Argentina sostuvo que el Congreso y las leyes que este dicta prevalecen sobre el estatuto de YPF y el de cualquier otra empresa. En esa línea, la mayoría del tribunal argumentó que, según la legislación argentina, los estatutos de una sociedad anónima tienen un carácter organizativo interno y no configuran contratos bilaterales exigibles entre accionistas privados y el Estado. Esta interpretación resultó determinante para descartar que la expropiación generara una obligación contractual indemnizable.
