Julio De Vido se presentó en Comodoro Py y quedó detenido para cumplir su condena por la Tragedia de Once

El exministro de Planificación Federal Julio De Vido se presentó este jueves por la mañana en los tribunales de Comodoro Py para hacer efectiva su detención y comenzar a cumplir la condena de cuatro años de prisión por administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, en el marco de la Tragedia de Once.

El Tribunal Oral Federal (TOF) N°4, que lo había condenado en 2018, rechazó el pedido de prisión domiciliaria solicitado por su defensa. De Vido llegó a los tribunales pasadas las 8, ingresó por uno de los accesos principales y fue trasladado al estacionamiento interno del edificio judicial, donde se realizó el procedimiento de detención.

La decisión judicial se concretó luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejara firme la condena, al declarar “inadmisibles” los recursos presentados tanto por el Ministerio Público Fiscal como por la defensa del exfuncionario. El fallo contó con los votos de los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, y consideró a De Vido partícipe necesario del delito de administración fraudulenta, aunque fue absuelto del cargo de estrago culposo vinculado directamente a las muertes y lesiones del accidente ferroviario.

Según la sentencia, durante su gestión al frente del Ministerio de Planificación, De Vido omitió controlar el destino de los fondos públicos asignados a la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), concesionaria de la línea Sarmiento, pese a los reiterados informes que advertían sobre el mal estado del servicio y el deterioro del material rodante.

El abogado del exministro, Maximiliano Rusconi, calificó la decisión judicial como “arbitraria y violatoria de derechos humanos fundamentales” y adelantó que presentará una denuncia ante el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra.

La Cámara Federal de Casación Penal había confirmado la condena en 2021, y tras una revisión ordenada por la Corte, la pena quedó finalmente establecida en cuatro años de prisión efectiva e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.

La Tragedia de Once, ocurrida el 22 de febrero de 2012, dejó 51 personas muertas y más de 700 heridas, cuando una formación del tren Sarmiento no logró frenar al llegar a la estación terminal.