Karina Milei se reunirá en Casa Rosada con ministros, funcionarios porteños y la cúpula eclesiástica para definir la logística, los operativos de seguridad y el itinerario del Sumo Pontífice, quien llegará al país en noviembre.
La secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, encabezará este martes 18 de agosto en la Casa Rosada la primera reunión organizativa de cara a la visita del Papa León XIV a la Argentina, programada del 8 al 11 de noviembre. El encuentro, pautado para las 17, marcará el inicio formal de los trabajos de coordinación entre el Gobierno nacional, la administración porteña y las máximas autoridades de la Iglesia Católica argentina para un acontecimiento que quebrará casi cuatro décadas de ausencia papal en el suelo patrio.
Los funcionarios nacionales y los representantes eclesiásticos se sentarán a la mesa para diagramar un esquema complejo que abarca desde el recibimiento oficial hasta los minuciosos operativos de seguridad. Por el lado del oficialismo, participarán ministros del Gabinete nacional, con especial foco en las carteras de seguridad, junto a funcionarios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En representación de la Iglesia Católica, asistirán el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, y los sacerdotes Matías Taricco y Máximo Jurcinovic.
Logística, seguridad y un itinerario federal
La mesa de trabajo abordará de manera prioritaria el diseño de la caravana y los cortes de calle necesarios en los puntos clave de concentración. El itinerario del Sumo Pontífice contempla actividades en la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires, donde se prevé una parada litúrgica en la Basílica de Luján, y la provincia de Córdoba. Esta distribución territorial obligará a un esfuerzo de coordinación interjurisdiccional inédito en los últimos años.
Desde la Cancillería remarcaron que el operativo logístico y de seguridad requerirá un trabajo conjunto y articulado entre la Nación, la Ciudad y las autoridades de Buenos Aires, provincia gobernada Axel Kicillof. El objetivo es garantizar la tranquilidad de los miles de fieles católicos que se volcarán a las calles para recibir al Papa en lo que representa la primera visita de un pontífice desde la histórica presencia de Juan Pablo II en 1987.
La confirmación del viaje generó una fuerte expectativa en el arco político y no es para menos. El propio presidente de la Nación, Javier Milei, celebró la noticia a través de sus redes sociales tras la invitación formal que extendió a principios de año. El mandatario definió el acontecimiento con una frase contundente en su cuenta de la red social X: “Una visita histórica para todos los argentinos”.
El encuentro programado forma parte del esquema de trabajo que las autoridades nacionales y la Conferencia Episcopal Argentina mantendrán activo durante los próximos meses para pulir cada detalle de la agenda final, la cual será oficializada en las semanas previas al arribo del Santo Padre.
