En colonia Fortaleza de San Pedro, una familia que se dedica al cultivo de mandioca mostró sorpresa y satisfacción al cosechar mandiocas de más de 7 kilos por raíz y unos 20 kilogramos por planta, lo que ha llamado la atención de productores que hace muchos años se dedican a esta actividad pese al bajo valor que se paga por kilo al momento de comercializarlo. Este año vale $35,00 el kilo, casi un 50% menos que el precio del año pasado.
En San Pedro, son varias las familias que aún cultivan mandioca para la venta, pero a consecuencia del bajo precio cada año son menas. Esta zafra, entusiasma el rendimiento en cuanto a kilogramo, cómo el caso de una familia que durante esta semana se sorprendió al arrancar plantas de la variedad conocida como «cáscara rosada» que fuera plantada en septiembre del año pasado, con raíces que midieron más de 1 metro y una de ellas peso 7,370 kilogramos considerada una de las más grandes vistas en la zona rural de la localidad.
El productor Ceferino Ibarrola, quien desde niño aprendió a cultivar este tubérculo junto a sus padres y hace tres años planta para la venta, expresó su sorpresa y satisfacción al ver el resultado de su arduo trabajo. «Estamos muy contentos con este logro, es el resultado de mucho esfuerzo y dedicación, este año hay muy buena producción en cuanto a tamaño y kilos», dijo Ceferino. «La mandioca es un cultivo importante en las chacras y de cierta manera estamos orgullosos de contribuir a su producción».
Si bien la mandioca esta entre los cultivos más tradicionales en las chacras, desde hace unos años, impulsados con la promesa de una planta de elaboración de almidón en el municipio, que nunca se concretó, muchos productores ampliaron la cantidad de hectáreas dedicadas a este cultivo con la intención de mejorar la renta, muchos, hace algunos años se enfrentaron a pérdidas enormes al no tener compradores, lo que desmotivo por completo la continuidad de la actividad.
Cómo muchas familias, disponían del producto, desde la Casa de la Familia Yerbatera, que pasó a utilizar por comodato, el abandonado predio de la almidonera, realizaron los contactos y facilitaron el espacio como un centro de acopio. Mediante esta gestión muchas familias lograron vender la producción y en otros casos, se agrupan por colonias y realizan la venta de manera particular, como en este caso.
«En Fortaleza muchos productores plantan para la venta, casi no se consigue turno, tenemos un comprador que viene hasta la chacra. Nos tenemos que encargar de cosechar, embolsar y cargar en el camión, todo a mano. Es un arduo trabajo que lamentablemente no nos deja nada» señaló Ibarrola que cultiva entre 4 y 5 hectáreas para la venta pero algunas familias llegan a plantar 20 hectáreas en la zona de colonia Liso.
Complicaciones
Así como la falta de un espacio donde vender y en todo caso manufacturar la mandioca, el precio es el principal desmotivante «Si sumas los costos durante el año, perdes mucha plata. Esta cosecha pagan $ 35,00 puesto en camión, es muy poco, pero estamos arrancando porque queremos utilizar esa tierra para plantar yerba» señaló el productor cuyas hectáreas rendierian un aproximado de 65 kilos equivalentes a más de 2 millones de pesos.
El panorama que planteo Ceferino, es el de muchos productores, que ante la difícil situación buscan otras alternativas y la mandioca vuelve a tornarse ese cultivo anual únicamente para consumo humano y como alimento para el ganado, por ejemplo.
El año pasado, el kilo fue vendido a $57,00, valor al que, en algunos casos le restaron $2,00 por bolsa y tierra, quedando $55,00 para el productor. El destino de la materia prima, mayormente es hacia otras localidades misioneras como Puerto Rico o Jardín América como así también la venta en verdulerias, de puerta a puerta o ferias dentro del municipio.
La venta de mandioca viene con pérdidas hace tres años. Son muy pocas las familias que logran vender, aunque sea a bajo precio. En algunas chacras se está echando a perder como el caso de Antonio Skrausz de colonia Liso, que cultiva 20 hectáreas de mandioca.
«No tenemos mercado, no conseguimos compradores, no sabemos que pasó porque no se compra mandioca local. Tengo mandioca de hace tres años, se está perdiendo, voy a tener que pasar la rastra porque otra cosa no puedo hacer», sostuvo por su parte Antonio, que estima tener para cosechar alrededor de 250 mil kilos de mandioca.
