Registros judiciales incorporados a una causa en Estados Unidos revelan un esquema financiero paralelo que administró durante años los dólares generados por la Selección argentina por fuera de las cuentas de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). La documentación —surgida de un discovery ordenado por tribunales de Miami— expone transferencias de alto monto, comisiones elevadas, intermediaciones sin control y el uso de fondos para fines que no guardan relación con el objeto estatutario del fútbol nacional.
Las planillas bancarias permiten reconstruir con precisión el circuito internacional de ingresos provenientes de sponsors, derechos comerciales y partidos amistosos. Según esos registros, el dinero no ingresó a cuentas de la AFA, sino que fue direccionado de manera sistemática a TourProdEnter LLC, una empresa privada radicada en Florida, que actuó “por cuenta y orden” de la entidad que conduce Claudio Chiqui Tapia.
La causa se originó tras una denuncia del empresario Guillermo Tofoni por presuntos incumplimientos contractuales vinculados a la organización de amistosos. A partir de esa presentación, la investigación destapó un circuito opaco de gestión de fondos que, en principio, abarca unos USD 260 millones, aunque los investigadores no descartan que el monto bajo análisis pueda ampliarse.
Un contrato clave y una “caja central” en el exterior
El ingreso de TourProdEnter al negocio fue formal: firmó con la AFA un contrato de exclusividad como agente comercial internacional. El acuerdo le otorgó una comisión del 30% sobre los ingresos cobrados en el exterior y un 10% adicional por logística. Esa operatoria quedó acreditada tras un allanamiento en la sede de Viamonte. En los hechos, de acuerdo con las planillas bancarias, la firma cobró los contratos y derivó el dinero sin auditorías ni controles conocidos.
Las transferencias —canalizadas a través de Bank of America, Synovus Bank, Citibank y JPMorgan— muestran un flujo continuo, con picos mensuales y pagos recurrentes, que convirtieron a TourProdEnter en una virtual “caja central” de los negocios internacionales de la AFA.
Ingresos millonarios y salida inmediata de fondos
Entre los movimientos relevados figura un ingreso por USD 5.750.000 en julio de 2023 a una cuenta de TourProdEnter en Bank of America, asociado a un “commercial agreement”. En septiembre de ese año se registró otra transferencia por USD 4.200.000 a Synovus Bank, y en noviembre un nuevo ingreso por USD 6.100.000 bajo el concepto sponsorship payment. Las planillas consignan, además, más de USD 26 millones ingresados por la empresa que viste a la Selección.
“Antes, cuando estaba Julio Grondona, los contratos de la marca de ropa y la gaseosa más famosa los cobraba directo la AFA en sus cuentas. No había un intermediario que se quedara con esos fondos y que, encima, se quede con una comisión del 30%. No tiene sentido”, explicó a Infobae una fuente interiorizada en el expediente.
Un rasgo constante del esquema es que los ingresos nunca pasaron por cuentas a nombre de la AFA: se concentraron en TourProdEnter y, desde allí, comenzaron a salir casi de inmediato hacia múltiples destinos.
Pagos al entorno personal y operaciones bajo investigación
La investigación también detectó pagos ajenos a cualquier actividad comercial o deportiva. Entre ellos, transferencias por USD 340.000 al hijo de José Almaraz, señalado como “guía espiritual” del presidente de la AFA. Los giros se realizaron con conceptos genéricos y sin respaldo contractual público. La relevancia, según los investigadores, no radica solo en el monto sino en el mecanismo: fondos generados por la Selección campeona del mundo utilizados para financiar al entorno personal del titular de la AFA a través de una empresa privada en Florida.
Otro punto sensible es el envío de USD 109 millones a un agente financiero en Uruguay. En lugar de transferir esos fondos de manera directa a cuentas institucionales de la AFA, TourProdEnter los giró a un broker con sede en Montevideo, que actuó como intermediario. La operatoria incorporó así un paso adicional de administración en el exterior antes del eventual ingreso a la Argentina.
Desde ese operador financiero indicaron que “todas las operaciones realizadas se ajustaron a la normativa vigente y contaron con la debida documentación respaldatoria”, y que los fondos “provinieron de bancos norteamericanos y fueron transferidos posteriormente a cuentas de la AFA en bancos del sistema financiero local, de forma consistente con el contrato existente entre ambas empresas”.
Lo que sigue
Los documentos incorporados a la causa detallan movimientos anteriores y posteriores a 2023, pero marcan que entre 2023 y 2024 el esquema alcanzó su mayor volumen y regularidad. Con fechas, montos y beneficiarios identificados, la Justicia estadounidense analiza ahora si existieron desvíos para fines ajenos al fútbol, comisiones indebidas y posibles compras de activos en el exterior.
Fuente: Infobae


