
El índice de precios de la carne y sus preparados que Argentina vende al exterior marcó en el primer trimestre de 2026 su valor más alto desde 1986, año en que comenzaron los registros oficiales. Así lo reflejó el informe del INDEC difundido este lunes, que también mostró un recalentamiento en los precios internos del producto. El presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA), Miguel Schiariti, atribuyó el fenómeno a los problemas climáticos en Estados Unidos, Argentina, Brasil y otros países, que redujeron la oferta mundial y presionaron los valores al alza.
Según datos del Banco Mundial, el precio internacional del beef escaló un 24,1% entre mayo de 2025 y marzo de 2026, pasando de 6,62 a 8,21 dólares por kilo, equivalente a unos 11.460 pesos. El INDEC reportó para el primer trimestre un precio promedio de 12.710 dólares por tonelada de carne refrigerada exportada, unos 12,7 dólares por kilo (17.730 pesos), lo que representó un avance interanual del 33,7% a consultora Equilibra, Lorenzo Sigaut Gravina, señaló que el principal impulsor del aumento fue la mejora en el valor global del beef. «Se abrieron mercados como el de Estados Unidos, donde antes podía entrar sin arancel una cuota muy pequeña, o en menor medida el de China», explicó el especialista.
Otras fuentes del sector de la carne aclararon que las exportaciones no compiten directamente con el mercado interno, ya que representan apenas entre el 20 y el 25% de la producción total. Según estos análisis, la tensión en el mercado local responde a una menor cantidad de animales disponibles por cuestiones estructurales de la ganadería.
El informe del INDEC también reflejó aumentos significativos en los precios de semillas, frutos oleaginosos (incluyendo la soja) y metales comunes, que anotaron máximos desde 2023 y 2022 respectivamente. En términos agregados, el precio de las exportaciones creció un 3,6% interanual, mientras que el de las importaciones lo hizo un 3,7%, lo que dejó los términos de intercambio prácticamente estables.
La mejora en el superávit comercial, que alcanzó los 4.447 millones de dólares, fue explicada por el efecto cantidad. Las cantidades exportadas treparon un 12,8%, impulsadas principalmente por los envíos de productos primarios como cereales, oleaginosas y pescados. En paralelo, las cantidades importadas se hundieron un 10,6% interanual, con una fuerte contracción en bienes de capital y bienes intermedios.
Este escenario muestra que la balanza comercial comenzó el año más holgada por dos razones opuestas: la buena performance de las exportaciones, favorecida por la mejora de precios y el aumento de volúmenes, y una actividad económica deprimida que redujo la demanda de insumos importados, especialmente en la industria manufacturera.

