La Confederación Económica de Misiones (CEM) volvió a plantear públicamente una de sus preocupaciones más persistentes: la acumulación de saldos a favor por Ingresos Brutos, que las empresas misioneras no logran recuperar con agilidad, generando una “pérdida de capital” en un contexto económico adverso.
Guillermo Fachinello, presidente de la CEM, expresó en diálogo con MisionesCuatro que si bien existe diálogo permanente con la Agencia Tributaria de Misiones (ATM), “todo va muy lento y las empresas necesitan soluciones más rápidas”. Según explicó, los saldos a favor representan una caja importante para las pymes, pero recuperarlos se vuelve casi imposible: “Un año con la plata parada significa una gran pérdida de valor”.
Fachinello señaló que las empresas que venden en Misiones realizan pagos a cuenta por cada operación, lo que las deja en una situación desventajosa frente a proveedores de otras provincias o países. “A los proveedores que están inscriptos acá les cuesta mucho recuperar esos saldos, y a los que no son locales, directamente les lleva muchísimo tiempo”, detalló.
La situación es especialmente crítica para las pequeñas empresas proveedoras, que deben afrontar procesos burocráticos costosos y engorrosos. “Si los papeles están mal hechos, hay multas. Todo eso desalienta a venderle al mercado misionero”, advirtió el titular de la CEM.
A esta problemática se suma la pérdida de competitividad por los altos costos locales, especialmente en zonas de frontera. “En combustible, tenemos un 30% de diferencia con Paraguay. Los compradores cruzan la frontera”, lamentó Fachinello. “Es cierto que seguimos comercializando, pero todo se vuelve más caro y complejo. Muchos no quieren venir a invertir acá”.
Desde la CEM, proponen que los saldos a favor puedan utilizarse para otras obligaciones fiscales, como sellados u operaciones corrientes, para aliviar la carga financiera de las empresas. Además, insisten en la necesidad de medidas concretas para las economías regionales, en un escenario en el que sectores como la construcción y la forestoindustria enfrentan caídas en la actividad y despidos.
“La reforma laboral también es un punto central. Las pymes necesitamos reglas claras y herramientas para trabajar. Hoy nos sentimos desprotegidos”, concluyó Fachinello.
