La Confederación General del Trabajo (CGT) anunció un paro nacional para el día en que Diputados debata la reforma laboral. La medida, la cuarta contra el gobierno de Javier Milei, busca frenar una normativa que, según sus líderes, atenta contra conquistas históricas de los empleados argentinos.
La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a un paro general en todo el país, el cuarto contra la gestión del presidente Javier Milei, para el día en que la Cámara de Diputados trate el proyecto de reforma laboral. La central sindical endureció su postura y redobló las críticas contra la iniciativa oficialista, que ya cuenta con media sanción.
La decisión de la central gremial surgió en un contexto de fuertes tensiones internas, entre sectores dialoguistas y los más duros, y tras la presión ejercida por el Frente de Sindicatos Unidos, que integra a gremios como la UOM, Aceiteros, ATE y las dos CTA. Estos sindicatos ya habían manifestado su intención de realizar una movilización al Congreso en la fecha del tratamiento.
Duras críticas y un llamado a la unidad sindical
Cristian Jerónimo, uno de los tres secretarios generales de la CGT y referente del Sindicato del Vidrio, anticipó la medida y expresó la visión de la entidad. El sindicalista afirmó en declaraciones radiales que existían los consensos necesarios para la huelga y la consideró inevitable ante la falta de diálogo.
El jefe gremial sostuvo:
“Estaban dadas las condiciones y generados los consensos colectivos para ir hacia una huelga nacional. La CGT entiende que no fueron escuchados sus pedidos y por eso íbamos a impulsar el paro. Apostamos a que la medida de fuerza sea con el mayor grado de acatamiento de todos los sectores, para que sea una gran huelga contundente.”
Jerónimo también arremetió con dureza contra el contenido del proyecto de reforma laboral, al que calificó de sumamente perjudicial para los trabajadores. Explicó que la iniciativa posee una redacción maliciosa y una clara carga ideológica, diseñada para impactar negativamente en los derechos laborales.
El directivo de la CGT sentenció:
“Es una locura, va en contra de los derechos de los trabajadores. Tiene una redacción maliciosa, carga ideológica, va en contra de los derechos laborales. Se hizo para tapar el fracaso del plan económico del Gobierno. Federico Sturzenegger dijo claramente que quieren romper la matriz sindical para después ir por todos los derechos y conquistas de los trabajadores. Tienen un grado de perversidad hacia el pueblo, no hay margen para seguir sosteniendo este proceso político que le hace tanto daño al pueblo.”
Finalmente, Jerónimo subrayó que la central obrera agotó todas las instancias de diálogo con distintos actores políticos, incluidos gobernadores y senadores, sin obtener respuestas favorables. Para el sindicalista, el Ejecutivo nacional actúa como un “verdugo” que busca desmantelar las conquistas laborales.
El líder gremial concluyó:
“Agotamos las instancias de diálogo por la reforma laboral, hablamos con gobernadores y senadores. El Gobierno quiere ser el verdugo, romper los derechos y conquistas de los trabajadores, el proyecto es una construcción de relato para tapar otras cosas.”
