Los datos surgen del Indicador de Confianza Empresarial (ICE) del sector, un referencial que el INDEC comenzó a publicar este año en función del nivel de stocks de las empresas, la situación actual de las ventas y las perspectivas para la producción en los próximos tres meses, entre otras variables. Si el ICE es menor a cero, significa que hay más respuestas negativas que positivas, y viceversa.
En octubre el indicador fue negativo (-22,8), pero mostró un tenue repunte respecto del dato de septiembre (-23,2). Se destacaron mejores respuestas en materia de expectativas sobre la situación empresarial, inflación y demanda interna.
En cuanto a la producción, las cifras se mantuvieron relativamente estables contra el mes anterior. El 13,3% de los empresarios prevé un aumento, el 22,5% estima una caída, y el 64,3% restante no ve cambios entre noviembre y enero.
Mientras tanto, solo el 3,4% de los industriales piensa incrementar el empleo de su compañía en el inicio del verano (en septiembre la cifra era de 3,7%). Pese a esta desmejora, también se redujo el porcentaje de directivos que avizoran una contracción del empleo (desde el 18% al 16,5%), mientras que la gran mayoría no proyecta variaciones en sus nóminas (el 80,1% vs 78,3% del informe anterior).
Sobre la situación actual de las industria, al mes de noviembre, se observaron deterioros en las ventas, el nivel de stocks y la situación financiera.
Según el 50,2% de los industriales, la escasa demanda interna es el factor que más limita la capacidad de producción. Detrás le siguen, en orden de relevancia, la competencia de productos importados (10,6%) y la incertidumbre económica (8,8%).
