Francia declaró persona no grata a la vicegobernadora de Mendoza por un polémico mensaje sobre su selección. Un comentario publicado en las redes sociales durante el Mundial 2026 desató un conflicto diplomático entre Francia y la provincia de Mendoza. La Embajada francesa en la Argentina declaró «persona no grata» a la vicegobernadora Hebe Casado, luego de que calificara al seleccionado galo como un «equipo africano flojo de modales» tras la victoria por 1-0 sobre Paraguay en los octavos de final.
El mensaje, difundido en su cuenta de X, también incluía una crítica al capitán francés, Kylian Mbappé. La publicación se viralizó rápidamente y generó cuestionamientos por su contenido, considerado discriminatorio por distintos sectores políticos y por la representación diplomática francesa.
El embajador de Francia en la Argentina, Romain Nadal, confirmó que la decisión fue adoptada por la sede diplomática y sostuvo que «el racismo no es una opinión, es un delito».
Además, afirmó que «no hay lugar para el racismo en la cooperación franco-argentina» y remarcó que los futbolistas franceses «son nacidos en Francia» y que la nacionalidad no depende del color de piel ni del origen de sus familias.
La medida tiene un alcance protocolar: Casado no podrá participar de actividades organizadas por la Embajada de Francia ni de reuniones oficiales en las que intervengan representantes diplomáticos franceses. Sin embargo, la decisión no implica una prohibición para ingresar al territorio francés ni afecta su situación migratoria.
La vicegobernadora rechazó las acusaciones de racismo y aseguró que su publicación formó parte del «folklore futbolero«. También sostuvo que nunca buscó discriminar a los jugadores franceses y cuestionó la interpretación que se hizo de sus palabras. Pese a esa explicación, la decisión de la Embajada abrió un nuevo foco de tensión diplomática y reavivó el debate sobre los límites de las expresiones públicas de los funcionarios y los discursos discriminatorios.
Qué implica la decisión de Francia y la defensa de Hebe Casado
La declaración de «persona no grata» contra la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, no tiene efectos judiciales ni le impide ingresar a Francia, pero representa una de las sanciones diplomáticas más severas que puede adoptar una embajada contra un funcionario extranjero.
La decisión implica que Casado no podrá participar de actividades organizadas por la representación francesa en la Argentina y que ningún funcionario de ese país mantendrá reuniones institucionales con autoridades mendocinas si ella forma parte de esos encuentros.
La medida fue anunciada por el embajador de Francia en Buenos Aires, Romain Nadal, quien sostuvo que actuó «como representante de Francia en la Argentina y defensor de los valores fundamentales compartidos por ambos países». El diplomático fue contundente al afirmar que «el racismo no es una opinión, es un delito» y aseguró que «no hay lugar para el racismo en la cooperación franco-argentina».
Nadal también cuestionó la explicación posterior de la dirigente mendocina, quien sostuvo que su mensaje había formado parte del «folklore futbolero». Para el embajador, esa defensa «es peor aún«, porque, afirmó, la funcionaria conoce perfectamente la diferencia entre el sarcasmo y una expresión racista.
El representante francés además reivindicó la composición multicultural del seleccionado de su país. Recordó que los futbolistas «son nacidos en Francia» y que la ciudadanía francesa no depende del color de piel, ni del origen de los padres o abuelos.
«Estamos orgullosos de nuestra diversidad y no vamos a tolerar ningún intento de desconocer la nacionalidad de nuestros jugadores», remarcó.
Casado, por su parte, rechazó haber incurrido en un acto discriminatorio. Sostuvo que quienes interpretan como ofensiva la referencia a África son, en realidad, quienes le atribuyen una connotación negativa al continente. «No le veo la parte racista al comentario. Si alguien lo toma como racista es porque considera a los africanos algo inferior. Yo no lo considero inferior», argumentó en declaraciones radiales.
La vicegobernadora también compartió en redes sociales una publicación que afirmaba que Francia era «la selección de África» e incluía un listado de futbolistas supuestamente nacidos fuera del país europeo. Sin embargo, esa información contenía errores: la mayoría de los jugadores del plantel francés nació en territorio francés, aunque muchos tienen padres o abuelos provenientes de antiguas colonias africanas.
En este mundial, Francia tiene sólo 4 jugadores que no nacieron en ese país, pero por ascendencia, tomaron la nacionalidad gala. Sin ir más lejos, la Argentina tiene dos jugadores que no nacieron en nuestro país: Nico Paz, en España y Giuliano Simeone, en Italia.
El episodio reavivó, además, un antecedente reciente en la relación entre ambos países. En 2024, Francia ya había expresado su malestar por declaraciones de dirigentes argentinos durante otra polémica vinculada con la selección francesa, un conflicto que obligó al Gobierno nacional a realizar gestiones diplomáticas para evitar un deterioro de los vínculos bilaterales.
