La erupción del Anak Krakatoa paralizó casi 3.000 vuelos y mantiene a Indonesia en alerta

Indonesia. La erupción del Anak Krakatoa provocó una de las mayores alteraciones recientes del transporte aéreo en Indonesia: 2.961 vuelos resultaron afectados y alrededor de 341.000 pasajeros quedaron alcanzados por cancelaciones, demoras o desvíos, mientras la ceniza volcánica obligó a cerrar temporalmente varios aeropuertos de Java y Sumatra.

El impacto se extendió durante varios días después de que el volcán, ubicado en el estrecho de Sonda, iniciara una intensa fase eruptiva el viernes por la noche. La dispersión de ceniza alcanzó corredores aéreos estratégicos e incluso obligó a suspender operaciones en Soekarno-Hatta, el principal aeropuerto de Yakarta.

Según el último balance oficial del Ministerio de Transporte indonesio, de los 2.961 vuelos afectados, 2.339 correspondieron a rutas nacionales y 622 a servicios internacionales. La cifra incluye vuelos cancelados, demorados y desviados por las restricciones impuestas a raíz de la nube de ceniza. La magnitud del episodio obligó además a cerrar siete aeropuertos de forma preventiva mientras equipos técnicos revisaban pistas, calles de rodaje y aeronaves para descartar la presencia de partículas volcánicas, potencialmente peligrosas para los motores.

Este martes, sin embargo, comenzó una reapertura gradual. Soekarno-Hatta y otros cuatro aeropuertos volvieron a operar luego de que las condiciones del viento ayudaran a despejar la ceniza y los controles permitieran restablecer parte del tráfico aéreo. La normalización todavía es parcial. Las autoridades seguían inspeccionando aeronaves que habían quedado en tierra y evaluando la evolución de la nube volcánica antes de habilitar completamente todas las operaciones.

Nuevas erupciones y alerta vigente

Pese a la reapertura de aeropuertos, Anak Krakatoa volvió a registrar erupciones este martes, por lo que los organismos de vigilancia mantienen el seguimiento permanente de su actividad. La principal preocupación está puesta nuevamente en la dirección de los vientos. Si las columnas de ceniza vuelven a desplazarse hacia Yakarta o las principales rutas aéreas, podrían producirse nuevas restricciones.

Durante la fase más intensa del episodio, los sistemas de monitoreo detectaron ceniza volcánica a alturas de hasta 50.000 pies, unos 15 kilómetros, un nivel especialmente peligroso para la navegación aérea.

El organismo meteorológico de Indonesia, BMKG, reforzó además el monitoreo las 24 horas por los efectos de la erupción y la posible dispersión de material volcánico sobre distintas regiones del país. Las autoridades mantienen al volcán u en nivel de alerta 3, sobre una escala de cuatro, y advierten que nuevas erupciones continúan siendo posibles.

Escuelas cerradas y restricciones por la ceniza

El impacto no quedó limitado al transporte aéreo. En las zonas alcanzadas por la ceniza, las autoridades dispusieron clases remotas, restricciones a las actividades pesqueras y recomendaciones para limitar la exposición al aire libre.

También se aconsejó el uso de barbijos debido a los riesgos respiratorios asociados con la inhalación de partículas volcánicas.

El Gobierno indonesio desplegó además medidas para aliviar la situación de los pasajeros varados. Cinco aeropuertos alternativos comenzaron a operar las 24 horas para absorber parte del tráfico afectado y reducir la congestión generada por los cierres.

El volcán nacido del Krakatoa

El Anak Krakatoa, cuyo nombre significa “hijo del Krakatoa”, surgió de la caldera formada después de la histórica erupción del Krakatoa de 1883 y es uno de los volcanes más activos de Indonesia.

El país se encuentra sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas de mayor actividad sísmica y volcánica del planeta, y posee más de un centenar de volcanes activos.

Anak Krakatoa protagonizó además un episodio devastador en diciembre de 2018, cuando el colapso parcial de uno de sus flancos desencadenó un tsunami en el estrecho de Sonda que dejó más de 400 muertos.

En esta oportunidad, las autoridades indonesias aclararon que no existe por el momento una amenaza inmediata de tsunami asociada a la actual erupción, aunque mantienen la vigilancia sobre la evolución del volcán.

Fuentes: Reuters, Antara News y BMKG