Posadas. En el Hospital Materno Neonatal de Misiones, la farmacia no solo dispensa remedios: los crea. Prepara fórmulas únicas para los pacientes más pequeños y vulnerables. Cuando un recién nacido internado en neonatología necesita enalapril y ningún laboratorio comercial fabrica la dosis ni la presentación adecuada para ese cuerpo diminuto, los farmacéuticos del hospital toman la prescripción médica, entran al laboratorio de farmacotecnia y elaboran el medicamento desde cero, con la concentración exacta, los excipientes correctos y la forma farmacéutica que ese paciente específico necesita.
Así funciona la formulación magistral, una práctica especializada que en el Materno Neonatal sostiene más de 80 preparados distintos destinados tanto a pacientes internados como a neonatos que continúan sus tratamientos en el hogar.
Una necesidad que el mercado no puede cubrir
El sistema farmacéutico comercial está pensado, en su mayoría, para el paciente adulto. Sus concentraciones, sus excipientes y sus formas de presentación responden a organismos que ya completaron su desarrollo. Cuando ese mismo sistema intenta adaptarse a un recién nacido, las limitaciones son evidentes.
“Si partimos los comprimidos e intentamos adaptarlos, corremos el riesgo de no llegar a la dosis correcta o que tengan excipientes tóxicos para los niños”, explica la farmacéutica especialista Damaris Kazlauskas, del Servicio de Farmacia del Hospital Materno Neonatal.
La advertencia no es menor: los excipientes que en un adulto resultan inocuos pueden generar toxicidad en organismos neonatales cuyo metabolismo todavía está madurando.
La formulación magistral surge como respuesta directa a esa brecha. Se trata de medicamentos elaborados de manera individualizada por el farmacéutico en el laboratorio, a partir de una prescripción médica concreta para un paciente concreto. No es producción en serie ni sustitución improvisada: es ciencia aplicada a la medida de quien la necesita.
Más de 80 fórmulas, dos poblaciones críticas
Actualmente el Servicio de Farmacia del Materno Neonatal prepara más de 80 fórmulas magistrales distintas. El universo de pacientes que las recibe abarca dos grupos centrales: los internados en neonatología y maternidad, y los neonatos ambulatorios que, tras el alta hospitalaria, continúan tratamientos prolongados en sus hogares.
Para este segundo grupo, la tarea del servicio va más allá de la elaboración. “Realizamos atención farmacéutica y seguimiento de adherencia al tratamiento, facilitando a los cuidadores el acceso a medicamentos seguros y adaptados a las necesidades de sus bebés”, señala Kazlauskas.
Eso implica acompañar a las familias en la comprensión del tratamiento, monitorear que se cumpla correctamente y garantizar que el medicamento llegue en condiciones óptimas.
La dimensión de ese trabajo adquiere su verdadero peso cuando se considera el perfil de los pacientes: neonatos con patologías que requieren medicación precisa en un momento en que cualquier error de dosificación puede tener consecuencias irreversibles.
El laboratorio como extensión del cuidado clínico
Lo que ocurre en el laboratorio de farmacotecnia del Materno Neonatal es, en definitiva, una extensión del acto clínico. El médico prescribe; el farmacéutico elabora. Pero esa secuencia encierra una complejidad técnica que incluye el cálculo de concentraciones pediátricas, la selección de excipientes seguros para la edad gestacional del paciente, la elección de la forma farmacéutica más adecuada —solución oral, suspensión, gotas— y el control de calidad de cada preparado.
La farmacéutica especialista Kazlauskas describe el proceso con precisión: “La formulación magistral pone a disposición medicamentos seguros con dosis exactas, excipientes correctos y formas farmacéuticas adaptadas al paciente.” Detrás de esa frase hay un protocolo exigente que convierte al servicio de farmacia en un actor clínico de primer orden dentro del hospital.
Fundación Parque de la Salud: inversión tecnológica y coordinación que hace posible el cuidado de excelencia
El nivel de especialización que exhibe el Servicio de Farmacia del Hospital Materno Neonatal no surge de manera espontánea. Es el resultado de una política sostenida de inversión en tecnología calificada y de la articulación institucional que impulsa la Fundación Parque de la Salud, organismo que trabaja de manera coordinada con el Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” y el conjunto de instituciones que integran el ecosistema sanitario de Misiones.
La Fundación opera como el soporte estratégico que permite que hospitales públicos como el Materno Neonatal cuenten con laboratorios de farmacotecnia equipados, profesionales especializados y procesos de atención farmacéutica que en muchos sistemas de salud son una excepción. Su rol no se limita al financiamiento: abarca la planificación, la coordinación entre instituciones y la apuesta permanente por incorporar estándares de calidad que eleven el nivel de atención a los pacientes más vulnerables de la provincia.
Que un recién nacido en Misiones pueda recibir el medicamento exacto que su organismo necesita, en la dosis y la forma correctas, es el resultado visible de esa inversión invisible que la Fundación Parque de la Salud sostiene con trabajo coordinado y visión de largo plazo.
