La neumonóloga Julieta Franzoy advirtió sobre el retroceso en la cobertura sanitaria y el impacto del clima misionero en las afecciones respiratorias. La especialista remarcó que las dosis previenen cuadros severos y alertó sobre los daños del vapeo. Además, destacó la disponibilidad de consultorios gratuitos de cesación tabáquica en la provincia.
Julieta Franzoy (MP 07885), identificó las principales enfermedades respiratorias que atienden los neumonólogos. Mencionó los cuadros de vía aérea superior, las gripes e infecciones respiratorias, tanto virales como bacterianas.
Además, advirtió sobre la exacerbación de enfermedades crónicas como el asma, la rinitis y el EPOC en esta época del año. La especialista marcó una diferencia con su experiencia en Buenos Aires. “Acá hay, más humedad, uno tiende a exacerbarse más, hay más rinitis, hay más congestión, hay más cuadros de vía aérea superior, que supongo que es por donde estamos o por la humedad que hay y por todo eso se ve mucho la diferencia”, detalló.
La neumonóloga precisó que cerca del ochenta por ciento de las infecciones respiratorias son causadas por virus, los cuales no requieren tratamiento antibiótico. En estos casos, aconsejó el uso de antipiréticos para controlar la fiebre y el malestar, y el aislamiento para evitar contagios. En cuanto a las medidas preventivas, Franzoy destacó el lavado de manos, la ventilación de ambientes y el uso de barbijo en lugares con mucha gente o en centros de salud. Asimismo, recalcó la importancia de la vacunación.
Caída en la vacunación
Franzoy expresó preocupación por la disminución de las tasas de vacunación en los últimos años. Atribuyó esta tendencia a miedos infundados. “Miedo que sufra síntomas después de la vacuna, o que tenga efectos secundarios a la vacuna, que si bien son vacunas que que son seguras y que la tenemos hace mucho tiempo, la gente hoy se volvió un poco antivacuna”, afirmó. La profesional recordó el impacto positivo de la vacunación contra el COVID-19. “Nos salvó”, puntualizó, y lamentó la dificultad para comprender la reticencia actual. “Cuesta entender por qué no, pero las cifras que se ven en los últimos años es que la la vacuna cayó, o sea, la gente que se vacuna hoy no lo está haciendo”.
La especialista explicó que existen tres tipos de vacunas para prevenir infecciones graves: la antigripal, la vacuna contra la neumonía y la que protege contra el virus sincicial respiratorio. Aclaró que estas vacunas no evitan la infección, pero disminuyen la gravedad de la enfermedad. “La vacuna hace de que esa infección sea más controlada y no pase a a ser algo severo”, sostuvo. Para Franzoy, es fundamental que la gente comprenda que las vacunas previenen formas graves de la enfermedad.
La neumonóloga recordó que la vacunación antigripal es gratuita para ciertos grupos de riesgo. Estos incluyen a los mayores de 65 años, los menores de 2 años, las embarazadas, el personal de salud y las personas de entre 2 y 65 años que tengan alguna comorbilidad o enfermedad de base. “Son los grupos donde la la infección puede ser más severa. En un paciente de 20, 30 años que no tiene enfermedades, probablemente sea un cuadro gripal que se autolimita”, indicó.
Tabaquismo y vapeo
Franzoy también abordó el tema del EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), una condición crónica cuyo principal factor de riesgo es el humo del tabaco. Explicó que la inhalación de sustancias tóxicas irrita los bronquios, los inflama y los cierra, lo que dificulta el paso del aire y genera síntomas como tos y falta de aire (disnea). La neumonóloga definió al tabaquismo como una adicción y no un estilo de vida. “Es una de las peores adicciones porque está aceptado socialmente”, reflexionó.
Recordó que el conocimiento sobre los efectos nocivos del tabaco data de hace más de setenta años, cuando en 1950 una revista médica inglesa publicó que fumar producía cáncer.
En cuanto a las nuevas formas de consumo, como los cigarrillos electrónicos o vapeadores, Franzoy manifestó preocupación. “Los cigarrillos electrónicos también son dañinos. Hoy en día se sabe que producen enfermedades del pulmón aguda, hay una enfermedad que se llama Evali, que es la injuria pulmonar por el vapeo, que eso sí se demostró que pacientes, sobre todo en jóvenes, que vapeaban se inflamaban de manera súbita y aguda el pulmón”, explicó.
Si bien aún no hay cifras definitivas sobre su carcinogenicidad debido al retraso en la evidencia científica, la profesional advirtió que “se cree que sí, porque tienen sustancias que las sustancias sí están demostradas que producen cáncer”. La falta de regulación de estos productos agrava la situación, ya que “uno no sabe qué tiene ahí adentro”, añadió.
Para quienes buscan mejorar su salud respiratoria, Franzoy ofreció consejos prácticos. En primer lugar, enfatizó la importancia de dejar de fumar y recordó que existen tratamientos farmacológicos y apoyo profesional. En Misiones, señaló que hay treinta consultorios de cesación tabáquica, incluyendo uno en el Hospital Madariaga y otros en distintos CAPS de la provincia. “Hay un lugar donde vos, si querés dejar de fumar, podés consultar y se te va a asesorar y dar las herramientas necesarias”, aseguró.
Además, recomendó evitar la exposición al humo de segunda mano, ya que debilita las defensas de los bronquios y aumenta el riesgo de infecciones. Finalmente, aconsejó consultar a un médico ante cualquier síntoma y evitar la automedicación con antibióticos, especialmente para infecciones virales.
La doctora Julieta Franzoy atiende en el Hospital Madariaga y en el Sanatorio Boratti, y también comparte información relevante en sus redes sociales.
Cabe destacar que la especialista nació en Posadas, pero se mudó a Corrientes a los cinco años. Tiempo después, se trasladó a Buenos Aires para realizar su especialización médica y allí conoció a su esposo, un gastroenterólogo santafesino con quien convivió durante una década en la Capital Federal. Tras ese período, el matrimonio decidió regresar a la capital misionera para priorizar la calidad de vida y el entorno familiar.
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