En un hecho considerado histórico, la Iglesia católica italiana dio un paso hacia la inclusión y la igualdad al aprobar un documento que insta a terminar con la homofobia y a promover una mayor apertura hacia las personas LGBTQ+. La resolución fue adoptada por la Asamblea Sinodal Italiana, que reunió a más de mil participantes entre obispos, religiosas, sacerdotes y laicos.
El texto final, resultado de cuatro años de debates y consultas, propone “superar las actitudes discriminatorias” dentro de la Iglesia y en la sociedad, y reconoce a las personas homosexuales y transgénero —así como a sus familias— como parte de la comunidad cristiana.
Según informó CNN, el documento llama a “combatir todas las formas de violencia” y a apoyar las iniciativas que enfrenten “la homofobia, la transfobia y la discriminación de género”. Además, alienta a las comunidades católicas a crear espacios de acompañamiento y escucha.

Mayor participación de las mujeres
La Asamblea también abordó la necesidad de revisar la distribución de responsabilidades dentro de la Iglesia y ampliar la participación de las mujeres en los ámbitos de decisión. En ese sentido, el documento plantea que “la inclusión de voces femeninas en la toma de decisiones es esencial para el futuro de la institución”.
Estas conclusiones forman parte del proceso sinodal impulsado por el papa Francisco, orientado a abrir un diálogo interno sobre el rumbo de la Iglesia católica y sus vínculos con la sociedad actual.

Un cambio de tono frente a posturas anteriores de la Iglesia Católica
El llamado a terminar con la discriminación hacia los católicos LGBTQ marca un cambio relevante en la Iglesia italiana, que en 2021 se había opuesto a un proyecto de ley contra la homofobia, y en 2016 rechazó la aprobación de las uniones civiles entre personas del mismo sexo.
La nueva postura, surgida del proceso de escucha y discernimiento promovido en los últimos años, representa un intento por actualizar la mirada pastoral frente a los desafíos sociales contemporáneos.
Si bien el papa León XIV —sucesor de Francisco— aún no se pronunció sobre las conclusiones del sínodo italiano, ha reiterado su intención de dar continuidad a las reformas iniciadas por Francisco, que buscaban una Iglesia más abierta, inclusiva y cercana a la realidad de sus fieles.
