Aceptar lo que sentimos, sin juzgarnos a nosotros mismos, es un acto de autocompasión y cuidado personal. Significa que nos permitimos sentir lo que sentimos, sin tratar de cambiarlo o reprimirlo.
Esto puede ser especialmente importante en momentos difíciles, cuando podemos sentirnos abrumados por la tristeza, el enojo o la frustración. Al aceptar nuestras emociones, podemos comenzar a procesarlas y trabajar en ellas, en lugar de tratar de ignorarlas o esconderlas.
Cuidar a Otros con Empatía
La Comisión para el Abordaje Integral del Suicidio quiere llevar este mensaje, para recordar que también es importante cuidar a otros. Cuando aceptamos y validamos las emociones de los demás, creamos un espacio seguro para que puedan expresar sus sentimientos sin temor a ser juzgados. Esto puede ser especialmente importante en momentos de celebración, cuando algunos pueden sentirse abrumados por la emoción mientras que otros pueden estar luchando con sus propias emociones.
Al ser empáticos y comprensivos con los demás, podemos construir relaciones más fuertes y significativas.
«El silencio no protege, los vínculos sí «
