El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán entró en su quinto día con un episodio que amplió aún más el radio de la guerra: la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) interceptó un misil balístico lanzado desde territorio iraní que se dirigía hacia Turquía, país miembro de la alianza militar.
Según informó el Ministerio de Defensa turco, el proyectil atravesó los espacios aéreos de Irak y Siria antes de ser neutralizado en el Mediterráneo oriental, justo antes de ingresar en el espacio aéreo turco. “Un misil balístico disparado desde Irán, que se dirigía al espacio aéreo turco tras sobrevolar Irak y Siria, fue interceptado y neutralizado a tiempo”, detalló la cartera en un comunicado oficial. El incidente no dejó víctimas ni heridos.
Los fragmentos del misil cayeron en el distrito de Dörtyol, en la provincia de Hatay, en el sur de Turquía y cerca de la frontera con Siria. La zona se encuentra a poco más de cien kilómetros de Chipre, donde el Reino Unido mantiene bases estratégicas como Akrotiri y Dhekelia, instalaciones que en los últimos días también fueron blanco de ataques con drones en el marco de la escalada regional.
Desde la OTAN condenaron el lanzamiento y reafirmaron su respaldo a Ankara. “Nos mantenemos firmemente junto a todos los aliados, incluida Turquía”, señaló la portavoz de la organización, Allison Hart, al tiempo que cuestionó los ataques iraníes en la región. Sin embargo, autoridades turcas deslizaron que el país no habría sido el objetivo directo del misil. Un alto funcionario sostuvo que el proyectil podría haber estado dirigido hacia una base en la parte griega de Chipre y que se desvió de su trayectoria.
En paralelo, Ankara convocó al embajador iraní para expresar su protesta formal y transmitir su preocupación por el episodio. El canciller turco, Hakan Fidan, también dialogó con su par iraní, Abbas Araqchi, y le manifestó que deben evitarse acciones que profundicen la escalada.
Consultado sobre el hecho, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, aseguró que no existen indicios de que el incidente active el Artículo 5 del tratado fundacional de la OTAN, que establece la defensa colectiva ante un ataque contra cualquiera de sus miembros.
Estados Unidos hundió una fragata iraní
Mientras tanto, el Pentágono confirmó un golpe significativo contra la armada iraní: un submarino estadounidense hundió la fragata IRIS Dena frente a Sri Lanka. De acuerdo con Hegseth, la nave fue alcanzada fuera de las aguas territoriales del país asiático.
Las autoridades de Sri Lanka informaron que recuperaron 87 cuerpos de los aproximadamente 180 tripulantes que iban a bordo. Además, 32 marineros fueron rescatados con vida y trasladados al hospital de Karapitiya, mientras continúa la búsqueda de otros 61 desaparecidos. El buque estaba equipado con misiles tierra-aire, misiles antibuque, torpedos y artillería pesada.
El Ejército estadounidense indicó que ya destruyó 17 embarcaciones iraníes desde el inicio del conflicto y que su objetivo es neutralizar la capacidad naval de Teherán.
Cientos de muertos y ataques en expansión
Las cifras de víctimas siguen en aumento. Según la Media Luna Roja iraní, al menos 787 personas murieron en Irán por los ataques de Estados Unidos e Israel. En Israel, se registraron once fallecidos. También hubo víctimas en otros países: una niña murió en Kuwait por la caída de metralla, mientras que Emiratos Árabes Unidos y Bahréin reportaron decesos adicionales. Seis reservistas estadounidenses fallecieron en Kuwait.
En territorio iraní, Teherán volvió a ser blanco de bombardeos, al igual que Qom y otras ciudades. La intensidad de los ataques llevó incluso a posponer la ceremonia de duelo por el líder supremo Ali Khamenei, fallecido en el primer día del conflicto.
Irán, por su parte, aseguró que no negociará con Washington y que está preparado para una guerra prolongada. Mohammad Mokhbar, asesor del fallecido líder, afirmó que el país puede sostener el conflicto “tanto tiempo como quiera”.
Petróleo, embajadas y nuevas amenazas
El impacto económico también comenzó a sentirse. Tras la paralización del tránsito de petroleros por el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, el precio del crudo Brent superó los 84 dólares por barril, su valor más alto desde julio de 2024.
Irán amplió además sus objetivos y atacó infraestructura regional. Arabia Saudita denunció un nuevo intento de agresión contra la refinería de Ras Tanura, aunque sin daños relevantes. También se registraron ataques con drones contra sedes diplomáticas estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.
El almirante Brad Cooper informó que Irán lanzó más de 500 misiles balísticos y 2000 drones, mientras que las fuerzas estadounidenses aseguraron haber golpeado cerca de 2000 objetivos en territorio iraní.
En Líbano, los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah dejaron más de 50 muertos y cientos de heridos. También se reportaron ataques en Bahréin y Qatar, donde uno de los misiles impactó en la base de Al-Udeid sin provocar víctimas.
Con múltiples frentes abiertos y sin señales de desescalada, la guerra se extiende geográficamente y aumenta la incertidumbre sobre su duración y sus consecuencias regionales y globales.
La Nación.
