La primera ministra danesa, Mette Frederiksen (foto), y el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, analizaron este viernes el preacuerdo alcanzado entre EE. UU. y la OTAN en Davos para reforzar la seguridad en esta isla y en el Ártico y abordaron la vía diplomática conjunta que pretenden seguir.
“Jens-Frederik Nielsen y yo necesitamos estar juntos en estos tiempos, así que lo llamaría un día de trabajo en el que preparamos los siguientes pasos del Reino de Dinamarca”, dijo Frederiksen a la televisión pública danesa DR desde la capital groenlandesa de Nuuk. Además, resaltó que la situación creada por la ambición del presidente estadounidense, Donald Trump, de controlar Groenlandia sigue siendo grave y enfatizó que ahora seguirá la vía diplomática y política junto a Nielsen. “Ha habido muchas palabras en los últimos tiempos. También ha habido amenazas. Ahora estamos en un momento en el que probamos una vía diplomática y política. Haremos todo lo que podamos por parte danesa y groenlandesa para que tenga éxito”, dijo al canal TV2 al finalizar la visita.
La líder danesa mantuvo una reunión de trabajo con Nielsen y visitó luego algunos lugares de Nuuk antes de volar de regreso a Dinamarca. Frederiksen había aterrizado horas antes procedente de Bruselas, donde se entrevistó con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien elogió en sus redes sociales la contribución danesa a la seguridad común y su creciente inversión en defensa.
Trump ha elevado el último mes el tono sobre su interés por hacerse con Groenlandia, apelando a motivos de seguridad nacional y asegurando que la defensa de la isla ha sido descuidada. Dinamarca y otros siete aliados europeos de la OTAN reforzaron la semana pasada la presencia militar allí, a lo que Trump respondió con una amenaza de castigarlos con aranceles, medida que descartó finalmente, así como el uso de la fuerza militar en la isla, al anunciar un preacuerdo con el conjunto europeo.
