Los yerbateros de Misiones preparan una movilización para recibir al presidente Javier Milei durante su visita a Puerto Iguazú. La protesta, prevista para el viernes 4 de septiembre, tendrá como uno de sus principales reclamos la profunda crisis que atraviesa la producción yerbatera luego de la desregulación del sector y la pérdida de rentabilidad de los pequeños y medianos productores.
En diálogo con Radio Up, el dirigente yerbatero de Andresito, Julio Peterson, explicó que la movilización no tendrá como objetivo recibir al mandatario con aplausos, sino visibilizar el malestar que existe entre productores y trabajadores. “No lo vamos a ir a recibir para aplaudirlo, sino que vamos a ir a recibirlo para mostrarle el enojo de la situación que estamos viviendo”, sostuvo.
Peterson recordó que el sector yerbatero ya protagonizó fuertes movilizaciones en otros momentos de crisis y vinculó la situación actual con aquellas luchas que desembocaron en el denominado tractorazo de 2001 y en la posterior creación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
Una movilización con tractores, camiones y trabajadores
Desde Andresito, uno de los principales núcleos productivos de la provincia, está prevista la salida de una importante columna hacia Puerto Iguazú. Según detalló Peterson, 18 tractores, 14 camiones y varias camionetas ya fueron anotados para participar de la movilización.
Hasta el momento, indicó, hay 86 personas confirmadas, entre productores y trabajadores. La convocatoria permanece abierta a productores, asociaciones, cooperativas y organizaciones vinculadas al sector que quieran sumarse.
La concentración está prevista alrededor de las 14 horas del viernes, en la zona del cruce de la Ruta Nacional 12 y el acceso a Cataratas. Desde allí, la intención es avanzar en caravana hacia Puerto Iguazú para acercarse lo máximo posible al lugar donde se desarrollará la actividad presidencial.
Peterson reconoció que probablemente exista un fuerte operativo de seguridad y que la movilización podría encontrar restricciones para acercarse al hotel donde se desarrollará la reunión. Sin embargo, remarcó que el objetivo será igualmente hacer visible el reclamo y, si es posible, entregar directamente al presidente un documento elaborado y firmado por las asociaciones del sector.
“En 2023 vendíamos un kilo de yerba y comprábamos un litro de combustible”
Uno de los ejemplos utilizados por Peterson para dimensionar el deterioro de la rentabilidad fue la relación entre el precio de la yerba mate y el costo del combustible.
El dirigente recordó que hacia fines de 2023, en su caso, podía vender un kilo de yerba mate y utilizar ese ingreso para comprar aproximadamente un litro de combustible. Según explicó, en aquel momento el productor recibía alrededor de 310 a 320 pesos por kilo en planta, mientras que el producto puesto en secadero podía alcanzar los 400 pesos.
La situación actual, afirmó, es radicalmente diferente. “En este momento necesitamos 31 kilos 380 gramos para comprar el mismo litro de combustible”, señaló.
Para Peterson, la comparación refleja hasta qué punto se deterioró el poder de compra de la producción primaria. Según sus números, el productor necesita agregar más de 30 kilos de yerba respecto de lo que necesitaba a fines de 2023 para acceder al mismo litro de combustible.

De más de $300 por kilo a valores de $70 o $80
El dirigente también puso el foco en la caída del precio que recibe actualmente el productor en chacra.
“Fines de 2023 nosotros vendíamos en planta a 310, 320 pesos y puesto en secadero 400 pesos un kilo de hoja. Y hoy estamos vendiendo en planta 70, 75 pesos, 80 pesos en el mejor caso”, sostuvo durante la entrevista.
A su entender, esos valores ya no permiten cubrir los costos de producción y ponen en riesgo la continuidad de numerosas chacras. “No podemos seguir de la manera que estamos. Ya es prácticamente inviable, no cubre más los costos”, afirmó.
La consecuencia, describió, puede observarse directamente en las colonias: yerbales que dejaron de recibir mantenimiento, productores que abandonan la actividad y chacras donde directamente se están arrancando las plantaciones para reemplazarlas por otras producciones, entre ellas cultivos destinados a la producción de granos y actividades ganaderas.
La preocupación por los trabajadores que se van a Brasil
Otro de los puntos centrales de la entrevista fue la situación de los trabajadores rurales. Peterson aseguró que numerosos trabajadores yerbateros están cruzando hacia Brasil en busca de empleo y mejores ingresos.
“Los trabajadores principalmente cayeron todos. Se dieron cuenta de que el sistema de libre mercado, el sistema de la libre oferta y demanda, para nosotros no funciona”, sostuvo.
Según relató, muchos trabajadores y también hijos de productores se trasladaron al vecino país, donde consiguieron empleo y desde allí envían dinero a sus familias en Misiones. Pero la preocupación del dirigente va más allá de la salida temporal de mano de obra: advirtió que muchos de esos trabajadores y jóvenes podrían no regresar.
Peterson vinculó esta situación con una problemática que el sector yerbatero ya había experimentado años atrás: el éxodo de los jóvenes de las chacras.
Recordó que durante los años de crisis hubo una generación que dejó de ver la actividad rural como una posibilidad de futuro. Con el tiempo, sostuvo, algunos jóvenes regresaron a las colonias después de formarse profesionalmente, incluso con títulos universitarios, para aplicar sus conocimientos en las chacras. Ahora, según afirmó, esa expectativa vuelve a quebrarse.
“Hoy en este momento ya no quieren más de nuevo”, expresó. La razón, según explicó, es el temor a repetir la historia de sus padres y volver a atravesar períodos de inestabilidad y caída del precio de la producción.
Críticas a la desregulación y al Gobierno nacional
Peterson fue particularmente crítico con la política económica del Gobierno de Javier Milei y con la desregulación del mercado yerbatero.
El dirigente sostuvo que siempre cuestionó la idea de que el libre mercado pudiera resolver los problemas estructurales de la actividad y afirmó que parte de los productores que inicialmente apoyaban al Gobierno comenzaron a perder aquella expectativa.
En ese sentido, apuntó contra la pérdida de herramientas regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y cuestionó el impacto que tuvo la desregulación sobre el precio recibido por los productores.
También apuntó contra Esteban Aquino, a quien identificó como parte de la política de desregulación, y consideró que las decisiones adoptadas terminaron beneficiando principalmente a los grandes actores industriales.
Peterson sostuvo que existe una diferencia cada vez mayor entre quienes producen en la chacra y quienes concentran la industrialización y comercialización de la yerba. “Destruir la calidad de vida de 12.000 productores y de 16.000 o 17.000 trabajadores de una provincia, ¿en beneficio de qué?”, cuestionó.
A su entender, el problema no alcanza únicamente a los productores: compromete a toda la economía misionera y pone en discusión el futuro de miles de familias vinculadas directa o indirectamente con la actividad yerbatera.
“No hay ningún gran productor en la chacra que pueda pasar una etapa más así”
Peterson también diferenció entre los productores y las grandes industrias. Consideró que todavía existe una parte del sector que mantiene expectativas respecto del rumbo económico nacional, particularmente entre productores medianos y grandes.
Sin embargo, marcó una diferencia entre esos actores y las grandes empresas industriales. “Acá no hay ningún gran productor en la chacra que pueda pasar una etapa más de esta situación. Sí pueden ser las industrias”, planteó.
Según su mirada, la crisis está produciendo una concentración cada vez mayor de la actividad y dejando a los pequeños productores en una posición de extrema vulnerabilidad.
El temor por la calidad de la yerba mate
La crisis también tendría consecuencias sobre la calidad del producto, según advirtió Peterson.
El dirigente señaló que el abandono y el arranque de yerbales podrían generar una disminución de la materia prima disponible y, en consecuencia, una presión creciente sobre las industrias para conseguir hoja verde.
En ese escenario, alertó sobre el riesgo de que se repitan situaciones del pasado en las que, ante la falta de producto, las industrias terminaban utilizando materia prima de menor calidad.
Peterson aseguró además que observa un deterioro en la calidad de distintas marcas que llegan al consumidor. “Entre los paquetes de marcas líderes ha bajado enorme la calidad”, sostuvo, y cuestionó la falta de controles efectivos por parte del organismo yerbatero.
La preocupación, explicó, no es únicamente económica: si la crisis productiva continúa profundizándose, también podría terminar afectando al consumidor a través de productos de menor calidad.

Un documento para entregarle a Milei
Además de la protesta callejera, los yerbateros trabajan en un documento que pretenden entregar al presidente durante su visita a Misiones.
Peterson explicó que el texto está siendo elaborado junto con distintas asociaciones y que la intención es que sea firmado por productores, trabajadores, cooperativas y organizaciones del sector.
“Hay que mostrar y Dios quiera que podamos llegar y presentarle la nota”, expresó.
El dirigente lamentó que la visita presidencial a Misiones no contemple, según sus declaraciones, un encuentro directo con el sector productivo yerbatero. “Viene a nuestra provincia y no recibe a un sector productivo, que es el que produce, el que genera”, cuestionó.
Por eso, la movilización del viernes tendrá también el objetivo de intentar que el reclamo llegue directamente a manos del mandatario.
La convocatoria de los yerbateros para el viernes
Peterson reiteró la invitación a todos los productores y trabajadores que quieran participar de la jornada de protesta. La concentración será alrededor de las 14 horas, en el cruce de la Ruta 12 y el acceso a Cataratas, desde donde está prevista una caravana hacia Puerto Iguazú.
La intención es avanzar hasta donde lo permita el operativo de seguridad y hacer visible el reclamo frente a la visita presidencial.
Con tractores, camiones, camionetas, pancartas y yerba mate, los productores buscarán convertir la llegada de Milei a Iguazú en una caja de resonancia para una crisis que, según denuncian, ya dejó de ser exclusivamente yerbatera y comenzó a comprometer el empleo, el arraigo rural, la economía provincial y las expectativas de las nuevas generaciones.
“Vamos a tratar de llegar lo más cerca posible”, resumió Peterson. Y, aun si no logran acercarse al lugar de la actividad presidencial, aseguró que intentarán que el documento con los reclamos de los productores llegue directamente al presidente.
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