La recuperación y modernización de la Línea del Ferrocarril Urquiza marca un hito en la política de infraestructura del nordeste argentino y consolida una visión de integración regional basada en la conectividad ferroviaria. Con financiamiento del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM), la obra permitirá fortalecer el transporte de cargas, mejorar la competitividad de las economías regionales y reactivar un sistema estratégico que durante años permaneció relegado.
La inversión beneficiará directamente a Misiones, Corrientes y Entre Ríos, provincias atravesadas por una traza ferroviaria clave para el desarrollo productivo de la región mesopotámica. La iniciativa se inscribe en una estrategia de largo plazo que busca diversificar las alternativas logísticas, reducir costos de transporte y potenciar la integración con los países del Mercosur.
Infraestructura ferroviaria para el desarrollo regional
El proyecto, denominado “Obras prioritarias de recuperación de la infraestructura de la Línea Urquiza”, ya concretó su primer desembolso por 4.447.543 dólares, correspondiente a un financiamiento total de 29,8 millones de dólares aportados por el FOCEM. A este monto se suma una contrapartida local de 14,6 millones de dólares por parte del Estado argentino, lo que amplía el alcance de las intervenciones previstas.
Las obras contemplan la renovación de más de 210 kilómetros de vías férreas y la rehabilitación de dos puentes, con el objetivo de recuperar la operatividad del corredor ferroviario y adaptarlo a las demandas actuales del transporte de cargas. Se trata de una infraestructura que históricamente cumplió un rol central en la articulación productiva del litoral y que ahora vuelve a posicionarse como un eje estratégico.
Misiones y el rol estratégico en el corredor mesopotámico
Dentro de este esquema, Misiones ocupa un lugar clave por su ubicación geográfica y su vinculación directa con las fronteras de Brasil y Paraguay. La modernización de la Línea Urquiza permitirá mejorar la movilidad regional, fortalecer la logística de la producción local y consolidar la provincia como un nodo de conexión entre el mercado interno y el comercio intrarregional.
La reactivación ferroviaria se proyecta, además, como un complemento a la red vial existente, aportando mayor eficiencia, previsibilidad y sustentabilidad al sistema de transporte. En una región atravesada por intensos flujos productivos, el ferrocarril vuelve a emerger como una herramienta clave para acompañar el crecimiento económico.

Proyección a largo plazo e integración regional
Las obras previstas tienen una proyección de largo alcance y se estima que estarán finalizadas en 2027. La consolidación del corredor ferroviario mesopotámico permitirá mejorar la competitividad de las economías regionales, facilitar el transporte de cargas a gran escala y profundizar la integración logística dentro del Mercosur, fortaleciendo los vínculos entre las provincias argentinas y los países vecinos.
En ese contexto, la recuperación de la Línea Urquiza no solo representa una mejora en términos de infraestructura, sino también una decisión estratégica orientada al desarrollo regional, que vuelve a colocar al ferrocarril como un actor central en la planificación del territorio y la integración sudamericana.
De este modo, la recuperación y modernización de la Línea Urquiza avanza como una intervención estructural sobre una infraestructura clave del litoral argentino, con impacto directo en la conectividad ferroviaria, la logística regional y el transporte de cargas. La inversión prevista, que combina financiamiento internacional y aportes nacionales, permitirá recuperar tramos estratégicos de la traza, mejorar las condiciones operativas del servicio y consolidar un corredor ferroviario con proyección regional.
RUP
