La selva misionera alberga una enorme diversidad de hongos y, según estimaciones, en la provincia ya se identificaron cerca de 1.200 especies.

Montecarlo. Gracias a las condiciones de humedad y temperatura de la región, estos organismos pueden encontrarse durante todo el año, cumpliendo funciones esenciales para el ecosistema y despertando cada vez más interés científico, gastronómico y medicinal.

Montecarlo se consolida como uno de los puntos clave para la investigación de la funga misionera. Investigadores de la Facultad de Ciencias Forestales de la UNaM realizan jornadas de catalogación y estudio en reservas y predios locales como El Totoral, donde prosperan especies nativas y exóticas únicas de la región.

Entre las variedades más destacadas se encuentran el Boletal del Monte (Phlebopus sp.), la gírgola rosada (Pleurotus djamor), el llamado “hongo zombi” (Ophiocordyceps spp.) y el “Queso Suizo” (Rickiella edulis), una especie considerada en peligro de extinción.

Durante la jornada realizada hoy, el Tec. Agr. Santiago Martínez junto a los participantes lograron identificar alrededor de 40 especies, además de compartir conocimientos sobre su importancia ecológica y sus posibles usos.

Participaron vecinos de Montecarlo, Eldorado, Posadas y Bernardo de Irigoyen, además de un visitante oriundo de Amiens, Francia.

Próximamente se realizarán nuevas charlas teórico-prácticas de micología y también un curso con certificación de la UNaM orientado a la producción comercial de hongos comestibles.