Un correo fraudulento que simulaba ser institucional pidió datos sensibles a alumnos. La UNaM emitió un comunicado de advertencia y reforzó recomendaciones para proteger la información personal.
Un intento de estafa por medios digitales generó preocupación en la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), luego de que se detectaran correos electrónicos apócrifos enviados a estudiantes, con el objetivo de obtener información personal y contraseñas bajo el pretexto de una supuesta falla en el sistema de matriculación.
El mensaje, firmado de forma falsa por un remitente denominado “SIU-Guaraní3” y enviado desde la cuenta no oficial matriculacionesunam@gmail.com, solicitaba nombre completo, DNI, número de teléfono, usuario del aula virtual, correo electrónico utilizado para el registro y, de manera llamativa, la contraseña del correo personal.
“Lo que pasó es algo muy común en este tipo de estafas: apelan a una urgencia. Plantean un problema y piden una respuesta inmediata para que el destinatario actúe sin pensar”, explicó el ingeniero Horacio Picaza, coordinador general de Tecnologías de la Información y la Comunicación de la UNaM, en diálogo con el programa DFB Misiones. “La universidad jamás solicita contraseñas por correo. Alertamos a la comunidad apenas tomamos conocimiento del hecho”, añadió.
El hecho ocurrió hace unos días y fue advertido inicialmente por algunos alumnos, quienes recibieron el correo en sus cuentas personales. “No sabemos con precisión cuántos estudiantes fueron contactados, porque el envío se hizo a direcciones privadas. Lo que hicimos fue difundir la alerta institucional y reforzar las medidas de prevención”, señaló Picaza.
Desde la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, una de las dependencias afectadas, emitieron un comunicado bajo el lema “Cuidemos nuestros datos”, en el que recordaron que toda comunicación administrativa se realiza únicamente a través de canales oficiales. “La dirección de correo fraudulenta no pertenece a ningún espacio de la UNaM”, advirtieron.
Según Picaza, este tipo de prácticas delictivas no son nuevas, pero se vuelven cada vez más sofisticadas. “Es clave educar a la comunidad sobre estas amenazas. A veces los mensajes llegan con faltas de ortografía o desde dominios no oficiales, como .com o .gmail, lo cual debe encender una señal de alerta”, indicó.
El referente en informática recomendó cambiar las contraseñas, activar el doble factor de autenticación en los correos institucionales y estar atentos a los dominios desde los cuales se recibe información. “La seguridad de los datos también depende del comportamiento del usuario. Hay herramientas, hay mecanismos, pero hay que aprender a usarlos”, remarcó.
Finalmente, desde el área de soporte de la universidad instaron a reportar este tipo de correos sospechosos y recordaron que ante cualquier duda, los estudiantes deben comunicarse con las autoridades correspondientes.
