Las escuelas privadas de Misiones iniciarán las clases normalmente este lunes 2 de marzo

Más de 10.000 alumnos se incorporarán este ciclo al sistema público de gestión privada, que superará los 135 mil estudiantes en toda la provincia. El titular del SPEPM destacó la expectativa de las familias, el crecimiento sostenido de la matrícula y el uso racional de la tecnología en las aulas

El director del Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (SPEPM), Luis Bogado, confirmó que las instituciones educativas de gestión privada comenzarán el ciclo lectivo 2026 con total normalidad este lunes 2 de marzo, en todos los niveles y en todo el territorio provincial.

“La verdad que hay una importante expectativa, una alegre expectativa, las familias están preparando los útiles, las mochilas”, expresó, al describir el clima previo al inicio de clases. Y remarcó: “Predispuesto a arrancar el día lunes 2, las clases normalmente, esto es a lo largo y a lo ancho de toda la provincia”.

Bogado subrayó que la educación es un servicio esencial y definió a la escuela como “la gran organizadora social”. En ese sentido, afirmó que “cuando arrancan las clases se genera un movimiento virtuoso en la sociedad”, con especial impacto tanto en Posadas como en el interior provincial.

Uno de los datos más relevantes del ciclo 2026 es el aumento de estudiantes. “Va a arrancar en todos los niveles, inicial, primario y secundario, con más de 10.000 alumnos nuevos en el sistema educativo”, detalló. En total, el sistema público de gestión privada superará los 135.000 estudiantes.

El funcionario recordó que en 2019 la matrícula era de 99.747 alumnos y que el crecimiento fue paulatino hasta alcanzar más de 124.000 el año pasado. “Ahora por empezar el ciclo lectivo 2026 con más de 135.000 alumnos en todos los niveles”, precisó.

Además, destacó que la demanda no se concentra solo en los grandes centros urbanos, sino también en las periferias y en las Escuelas de Familias Agrícolas (EFAS). “Están abarrotadas de alumnos, pero fundamentalmente hay lista de espera para poder ingresar al sistema”, indicó.

Educación pública: estatal y privada

Bogado aclaró que en Misiones la educación es pública, tanto en su gestión estatal como privada. “La única diferencia es la educación pública de gestión estatal o educación pública de gestión privada”, explicó.

En cuanto a la elección de las familias, sostuvo que responde a diversos factores: “El derecho constitucional de la familia de elegir la mejor o la educación que consideran de acuerdo a sus principios, creencias, valores”. Y añadió que no existen diferencias socioeconómicas entre quienes asisten a una u otra modalidad: “El nivel de ingreso de la familia es el mismo que va a la gestión estatal o la gestión privada”.

Sobre los vouchers educativos y el programa Progresar, el titular del SPEPM explicó que se trata de “programas nacionales que atienden a la demanda” y que alcanzan a instituciones cuya cuota no supere tres salarios mínimos, vital y móvil.

“Misiones, el 90 % de las instituciones educativas están en condiciones de ingresar a esos programas”, afirmó, y explicó que la transferencia de recursos se realiza directamente a las familias para el pago de cuotas.

Asimismo, señaló que estas políticas públicas se vienen ampliando y ratificando, mientras se profundizan otros ejes estratégicos como la alfabetización y la comprensión lectora.

Tecnología y uso del celular en el aula

Consultado sobre el uso del celular, Bogado fue claro: “No está prohibido, se hace un uso racional del uso de esa herramienta tecnológica al igual que cualquier otra herramienta”.

Indicó que los estudiantes permanecen entre cuatro y seis horas en la escuela, tiempo que está planificado pedagógicamente, y que las herramientas tecnológicas se incorporan en función de los objetivos didácticos. “Se sigue usando pero de manera controlada”, aseguró.

El funcionario destacó que la construcción del conocimiento “es un hecho comunicativo” y que no deben existir interrupciones en ese proceso. Sin embargo, reconoció que el uso adecuado de la tecnología puede potenciarlo, siempre que responda a una planificación pedagógica clara.