Las empresas mineras celebraron con entusiasmo la aprobación de la reforma a la Ley de Glaciares. Para el sector, esta modificación es un gran paso porque trae claridad y previsibilidad a las reglas, algo que consideran clave para atraer inversiones a largo plazo, crear empleos de calidad y mover las economías de varias provincias. La Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) destacó que se mantiene la protección del agua pero ahora se sabe exactamente dónde se puede trabajar con estándares ambientales estrictos
La votación en el Congreso
Después de más de diez horas de debate, la Cámara de Diputados aprobó la reforma con 137 votos a favor, 111 en contra y 3 abstenciones. La iniciativa la impulsaron los gobernadores de las provincias con más actividad minera: San Juan, Catamarca, Salta, Jujuy y Mendoza.
Qué cambia en la ley
La norma de 2010 era muy amplia y generaba dudas, porque protegía casi cualquier formación de hielo o zona cercana. Ahora solo se protegen aquellas que demuestren un aporte de agua “relevante y verificable” a las cuencas. Las provincias van a definir el listado de qué se protege y qué no, en lugar de que lo decida solo la Nación. El IANIGLA actualizará el inventario nacional cada cinco años usando los datos que envíen las provincias. Según Clarín, en estas cinco provincias hay más de 1.500 cuerpos de hielo o zonas periglaciares registrados.
Inversiones que se destraban
La vieja ley nunca se reglamentó del todo y dejó varios proyectos en espera, sobre todo de cobre. Con esta reforma se podrían activar unos 40.000 millones de dólares en inversiones. Entre los más importantes están:
🔹Vicuña (BHP y Lundin Mining) en San Juan: 18.000 millones de dólares
🔹Proyectos de Glencore en San Juan y Catamarca: 13.300 millones de dólares
🔹First Quantum en Salta: 5.250 millones de dólares
🔹McEwen Copper en San Juan: 2.700 millones de dólares
🔹San Jorge en Mendoza: 600 millones de dólares
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la noticia y estimó que el sector minero podría exportar US$165.000 millones hasta 2035, y que “provincias que cambiarán para siempre”.
