Las prestamistas de Adorni declararon que el funcionario les debe US$70.000 y dieron detalles de la hipoteca

CABA. Graciela Molina y Victoria Cancio testificaron ante el fiscal Gerardo Pollicita y confirmaron el préstamo de US$100.000 al jefe de Gabinete. Afirmaron que aún no saldó la mayor parte de la deuda, que tiene un interés del 11% anual, en el marco de la causa.

En el marco de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito, las dos mujeres que le prestaron 100.000 dólares a Manuel Adorni declararon este lunes en los tribunales de Comodoro Py. Graciela Molina y Victoria María José Cancio comparecieron durante más de tres horas ante el fiscal Gerardo Pollicita y ratificaron los detalles de la operación inmobiliaria que tiene como garantía el departamento donde vivía el funcionario.

Fuentes judiciales informaron que ambas mujeres sostuvieron que el jefe de Gabinete todavía les debe 70.000 dólares más los intereses correspondientes. Además, confirmaron la versión de la escribana Adriana Nechevenko, quien certificó la operación y declaró que el préstamo se pactó con un interés del 11% anual a pagar en 24 cuotas mensuales. Las prestamistas admitieron que no realizan habitualmente este tipo de operaciones financieras.

La hipoteca que garantiza el crédito se formalizó el 15 de noviembre de 2024, el mismo día que la esposa de Adorni, Bettina Angeletti, adquirió una casa en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz. Según la documentación, Molina aportó 85.000 dólares y Cancio los 15.000 restantes. Si bien Adorni informó la deuda en su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción, el monto que consignó representa cerca del 50% de la cifra total del crédito.

El origen de los fondos

El vínculo entre las prestamistas y Adorni se estableció a través de la escribana Nechevenko. Ella declaró que fue quien le presentó a las dos mujeres al funcionario, quien le pidió que le consiguiera financiamiento porque necesitaba el dinero. Durante la testimonial de Molina, el fiscal Pollicita le solicitó ver los mensajes de su teléfono y encontró una comunicación de la escribana, quien le deseó suerte antes de la declaración.

Molina es una comisaria retirada de la Policía Federal y viuda de otro comisario. Su hija, Victoria Cancio, trabaja como contadora en la misma fuerza de seguridad. Ambas informaron a la Justicia que el dinero del préstamo provino de una herencia que recibieron tras la muerte de su padre y exmarido. Además, detallaron que sus ingresos se complementan con el alquiler de varias propiedades que poseen a su nombre en la Ciudad de Buenos Aires.