El empresario condenado por corrupción, Lázaro Báez, fue trasladado ayer domingo desde la Unidad Penitenciaria N° 15 de Río Gallegos al Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, luego de que la Justicia rechazara su solicitud de prisión domiciliaria.
La decisión fue tomada por el juez federal Claudio Vázquez, quien consideró que las condiciones de detención en Río Gallegos no agravaban su estado de salud y que su alojamiento en un pabellón con mejores condiciones en Ezeiza era más adecuado.

Durante el traslado, Báez fue acompañado por personal médico y llegó a Ezeiza alrededor de las 11 de la mañana. Fue ingresado directamente al Hospital Central Penitenciario para realizarse estudios médicos, ya que padece diversas afecciones, entre ellas EPOC, hipertensión, diabetes, arritmia y problemas gastrointestinales.
Su defensa había solicitado su traslado al Hospital SAMIC de El Calafate, pero la solicitud fue desestimada por la Justicia.

Este nuevo revés judicial se suma a la serie de rechazos que Báez ha enfrentado en su intento por obtener prisión domiciliaria. La defensa del empresario ha anunciado que apelará la decisión y continuará buscando alternativas legales para mejorar su situación carcelaria.
